REVISTA
JUVENTUD Y CIENCIA SOLIDARIA:
En el camino de la investigación
Qué dura prueba
Ivonne Doménica Pauta Bernal
Ivonne Doménica Pauta Bernal
,
nací el 12 de octubre del 2006, tengo 13
años de edad. Soy estudiante del noveno
de Básica “A” en la Unidad Educativa
Particular Sagrados Corazones de Cuenca.
Me gusta del baile y la lectura, el canto y
escribir. Mi deporte favorito es la natación.
Resumen
El presente documento está relacionado a mi vivencia
personal durante esta época de emergencia sanitaria
por la pandemia mundial del covid-19. Intento plasmar
en estas líneas de qué manera mi vida cambió, al verse
limitado mi mundo, solo hacia mi hogar.
Ya no podía salir, ya no podía ver a mis compañeras,
y a toda mi familia, en fin, a tantas personas con las
cuales estaba acostumbrada a relacionarme desde siem-
pre, sumado a la intranquilidad y al temor al ver todo
lo que ocurría en mi ciudad, mi país y el mundo entero.
Esto sin lugar a dudas me marcó, y he aprendido a
convivir con mi núcleo familiar: mi papi, mi mami,
Bianca.
Ellos han sido, son y serán siempre mi mundo entero,
mi hermosa familia que me apoya en las buenas y
malas y con la que me sostengo para afrontar estos
difíciles momentos, estas duras pruebas.
Palabras clave:
conectividad, cuarentena, educación
virtual, nueva realidad, pandemia, teletrabajo
Explicación del tema
Cuando recibimos el 2020, como es ya tradición en mi
familia con la quema de año viejo todos nos deseamos
lo mejor. ¡Que Dios nos colme de bendiciones! ¡Que
todas sus metas y anhelos se cumplan! ¡Que sea lleno
de salud! Jamás me podía imaginar que a mediados de
marzo todo mi mundo cambiaría; la presencia de un
virus desconocido que todos lo llaman covid-19, marcó
el cambio de mi vida de una manera tan drástica.
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En el camino de la investigación 57
Quisiera contarles desde mis ojos como vi
y me tocó vivir estos días tan difíciles.
Al principio cuando del colegio nos comunicaron
que teníamos que regresar a casa, la verdad la noticia
no parecía para nada mala; ya saben a lo mejor serían
unos días de descanso en casa; pero, poco a poco, fui
descubriendo que no sería así; con el pasar de los días
las cosas se iban poniendo más graves.
De pronto en la bella ciudad de Guayaquil las cosas
se salieron de control y a diario las noticias eran más
y más negativas [1].
La verdad me vino muy bien las clases por medios
digitales, principalmente el Zoom ha sido la salvación
para poder conectarnos diariamente con nuestros pro-
fesores y profesoras; y con compañeras y amigas; eso
me dio mucha tranquilidad y despejó mi mente; em-
pezamos con las clases; y luego por la tarde, me dedi-
caba a hacer los deberes y tareas. Lo cierto que sin
darnos cuenta de repente nos to hacernos de nuevos
hábitos de estudio.
Pero en este momento me permito hacer un parén-
tesis sobre el uso de una herramienta fundamental en
esta “nueva realidad” educativa... el Internet.
Hasta ahora les he comentado la realidad de mi
hermana menor y la mía, en donde mi hermana menor
también se ve afectada; en mi casa durante todo este
tiempo de pandemia hemos dispuesto de tres computa-
doras en casa: dos propias y una laptop del trabajo
de mi papá con la que él realiza su teletrabajo; es
decir, gracias a Dios no hemos tenido inconvenientes
por falta de equipos o de conectividad.
Pero esa fortuna no es la de todos; al frente tengo
mis vecinas que están en décimo y octavo de básica y
no disponen de servicio de Internet ni de computado-
ras y he sido testigo lo difícil que es; al principio les
prestábamos una máquina o el Internet; pero cada vez
se hizo más difícil colaborar con ellas; mi hermana y yo
teníamos clases por video; y mi papá tenía reuniones
de trabajo y capacitaciones a las mismas horas.
Pero jamás mis vecinas se rindieron de continuar
sus estudios, todos los días se ingeniaban la forma de
continuar y no decaer; me contaron que utilizaban un
celular para conectarse a sus clases y si les tocaba a la
misma hora, una de ellas recibía y la otra se perdía su
clase y al siguiente día intercambiaban.
Fui testigo de un ejemplo claro de ¡QUERER ES
PODER!
Son tantas cosas de las que en tres meses he sido
testigo...
Las profesoras y profesores han sido muy ingeniosos;
como tareas nos han pedido realizar, una serie de ac-
tividades muy distintas a las acostumbradas; lo cual
considero nos ha ayudado en nuestra salud emocional
y psicológica; permítanme les cuento algunas: Hice un
video en el Día del Libro invitando a las niñas, niños,
venes en general a leer en la cuarentena; haciéndoles
notar que un libro y nuestra imaginación nos llevarán
muy lejos de nuestros encierros en el hogar a mundos
de fantasía, tan diversos como la propia imaginación.
Me acuerdo de un video que hice de una muy sen-
cilla receta de cocina “crepes rellenas de Nutella y
frutas”, me quedaron deliciosas; pero mucho más de-
licioso fue el momento que al hacer el video me pase
con mi hermana y mis papis...
El último video que les voy a contar, fue uno que
hice explicando en Inglés cómo hacer un presente para
obsequiarlo a las madres en su día; tal vez mi favorito;
porque juntó mis hobbies favoritos: hacer manualidades
y practicar inglés; sumado al hecho que estaba dedi-
cado para mi mami, entonces de verdad le puse todo
mi corazón le llamé: “A GIFT FOR MY MOM”.
A la distracción que representa estar diariamente
en la ahora llamada “educación virtual”, debo sumar
la tranquilidad que nos han propiciado mis padres;
haciéndonos sentir muy seguras y tranquilas; ahora
entiendo a cabalidad lo que significa frases tan usadas
como: “No hay mejor lugar en el mundo que nuestro
hogar”.
Más que nunca me he sentido protegida y cuidada
por mis padres; así mismo creo que en este tiempo les
he llegado a conocer más; ahora me doy cuenta todo el
trabajo que representa para mi mami llevar el hogar;
teniendo en estos días que ser doblemente cautelosa y
preocupada en el cuidado y aseo en la casa, el especial
trato que ahora debe dar a los alimentos, la ropa, los
utensilios, etc. Ahora también entiendo en qué consiste
el trabajo de mi papá; la gran responsabilidad que pe-
san sobre sus hombros; y cómo silenciosamente desde
su computadora intenta resolver de la mejor manera
los problemas de los usuarios de un servicio público.
58 Juventud y Ciencia Solidaria.
Lógicamente cuando conoces más a alguien, más
los admiras y con seguridad más los amas; y que son
sentimientos que ya tenía por mis padres; pero también
que se han multiplicado y que me acompañarán por
siempre.
Creo que en resumen, así se han ido mis días, de
lucha contra el “coronavirus”; en los que de verdad,
siento haber ganado, porque gracias al esfuerzo de mis
padres y la inventiva y dedicación de mis profesores,
he conseguido sobrevivir saludablemente en cuerpo, en
mente y alma.
A partir de aquí, permítanme enterrar la tristeza
que sin duda a todos nos ha acompañado por dife-
rentes razones en estos días; y déjenme intentar como
lo hacen aquellos héroes de bata blanca inyectar amor
y positivismo.
¡Y es que hoy siento que amo más. . . !
¡Amo más a Dios. . . porque me regala todos
los días una oportunidad!.
¡Amo la vida. . . porque que con ella
puedo hacer muchas cosas!.
¡Amo más a mis padres. . . ya les conté
porque. . . !
¡Amo más a mis abuelitos. . . porque en-
tiendo que algún día no estarán; pero mientras
eso no suceda los puedo seguir disfrutando!.
¡Amo más a toda mi familia. . . porque ahora
tengo la conciencia, que siempre han estado
para mí!.
¡Amo a mi ciudad. . . porque he visto como
ordenadamente ha cumplido con el encierro!
¡Amo mucho más al mundo y a la naturaleza
y que debo defenderla, respetarla y cuidarla
como a mi propio hogar!.
Y también siento que soy más positiva...
Positiva porque estoy segura de que cuando todo
termine nadie será igual, todos seremos mejores...
Mejores y más creyentes católicos... Mejores seres hu-
manos, más respetuosos y amantes de la vida; más
tolerantes y solidarios. Mejores hijos, mejores padres,
mejores ciudadanos en fin... Como a todos a quienes
de alguna manera se nos ha dado una nueva opor-
tunidad, debemos aprovecharla para simplemente ser
MEJORES.
Conclusiones
La vida nos enfrenta a momentos muy difíciles, a prue-
bas duras que no podemos controlar. Pasar por esta
pandemia, sin duda, es de lo más terrible que nos ha
tocado vivir; sin embargo, también nos ha enseñado a
valorar más nuestra VIDA, la SALUD, la FAMILIA,
hemos aprendido a ser cuidadosos, ordenados, respetuo-
sos, tolerantes y más solidarios. El ser humano, gracias
a la fe, a los valores y sentimientos que guarda dentro
de él, puede renacer del dolor y la tristeza y conseguir
su superación.
Referencias
[1] El Universo , «Casos de coronavirus en
Ecuador: martes 26 de mayo: 37 656 contagia-
dos, 3221 fallecidos», 2020. [En línea]. Disponible
en https://bit.ly/3jRT9Hg. [Último acceso: 26
mayo 2020].
[2] El Mercurio, «Ecuador cierra abril con 24 934 ca-
sos de COVID-19, Azuay tiene 460,» 2020. [En
línea]. Disponible en https://bit.ly/332TNM0. [Úl-
timo acceso: 26 mayo 2020].