REVISTA
JUVENTUD Y CIENCIA SOLIDARIA:
En el camino de la investigación
Luces, cámara y ¡confusión!
Jordy Isaac Carrión Segura
Jordy Isaac Carrión Segura
, Hola,
¿no les ha pasado que tienen un sueño,
que no se les va por nada de la cabeza, y
quieren, aunque sea intentarlo, pero les da
vergüenza o no encuentran ese pequeño
empujoncito para iniciarlo? Les contaré
cómo ese empujoncito afectó mi vida y mi
futura carrera.
Resumen
Me encuentro en el segundo de Bachillerato, y desde
hace tres años, me comenzó a interesar mucho el arte,
especialmente la música, la pintura y el cine.
Me encanta el cine, no se imaginan cuánto; es una de
mis más grandes pasiones y aspiraciones.
Me encanta saber que, gracias a ideas, ensayos, drama-
tizaciones y mucha práctica podemos transmitir toda
clase de emociones como: tristeza, felicidad, enfado,
miedo, confianza, interés, asco y muchas otras más.
A continuación, les narro dos de mis trabajos, con
los cuales me he sentido muy contento, y no solo yo,
también mi familia y mis amigos que me alientan siem-
pre. Me queda por decirles que si tienen sueños, los
cuales los creen inalcanzables, luchen por ellos, a lo
mejor a medio camino quieran rendirse, pero siem-
pre encontrarán a alguien que los apoye en lo que se
propongan.
Mi propósito es incentivar a otros jóvenes como yo, a
adentrarse en el mundo del cine, y todo lo que conlleva
este arte, esperando con esto ser un pequeño ejemplo
para todo el mundo.
Palabras clave:
perseverancia, cine, actitud, sueño,
paciencia, experiencia, dedicación
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Explicación del tema
La entrevista, el entrevistado y el entrevistador
Mi sueño siempre ha sido que mi nombre aparezca en
la pantalla grande, pero todo tiene su comienzo, el mío
empezó hace tres años; en ese entonces yo me encon-
traba en décimo grado. En una de las clases de Lengua
y Literatura nos mandaron a realizar un video grupal
que consistía de dramatizar una escena periodística.
Con mi grupo de amigos, decidimos crear la escena
en la que un periodista se encuentra con un famoso
y lo entrevista. Yo sería el periodista, Ricardo el ca-
marógrafo, Jeremy, el artista (actor de película) «Tom
Holland» y Sebastián, su guardaespaldas. Este trabajo,
para fue una de las mayores experiencias, ya que
era mi primer trabajo con una cámara y con gente a
mi alrededor.
Figura 1. Foto de los compañeros de curso
Fuente: Autora
Tan solo teníamos 45 minutos para pensar cómo
hacerlo y filmarlo. Realmente Ricardo y yo teníamos
el mismo pensar, y ya sabíamos cómo tomarlo de la
manera más efectiva y rápida, pero como bien dicen
«la teoría no se compara con la práctica», no fue nada
como nosotros lo imaginamos.
Todos los grupos salieron al patio trasero del cole-
gio y empezaron a grabar, y en ese momento se me
ocurre la fantástica idea de hablar en inglés, olvidando
que era el peor de la clase en esa materia. Ricardo que
era el que más sabía del grupo me explicó cómo decir
mis líneas y yo no le entendía, él, ya estresado me dijo
cómo pronunciar cada palabra y así yo me guie por el
sonido y tono que salía de su boca.
Empezamos a rodar, me quedaba en blanco, y así
fue durante los diez primeros minutos, después de ya
no equivocarme, Ricardo notó que la cámara no capta-
ba imagen por mucha luz y se veía totalmente negro,
nos cambiamos de lugar y volvimos a grabar, según Ri-
cardo se veía bien. Nos acercamos a revisar el video
y para nuestro susto no se escuchaba absolutamente
¡NADA!
No sabíamos qué hacer, ya que, solo nos quedaban
cinco minutos para entrar al aula. Sebastián tuvo la
idea, de usar unos de nuestros celulares como micró-
fono, así se nos escucharía mucho mejor y disminuiría
el sonido ambiental (los jaros que se encontraban
allí).
Volvimos a grabar y esta vez con micrófono. Noté
que todos daban su mayor esfuerzo y eso me alegró
muchísimo. Tanta fue la alegría que cuando me tocaba
hacerle la última pregunta a Jeremy «Tom Holland»
olvidé mi línea. Fue ahí, donde Sebastián, el guardaes-
paldas, intervino e improvisó una línea para ayudarme
a frenar mi desatino.
Figura 2.
Momento exacto en el que Sebastián interviene
y salvó la entrevista
Fuente: Autor
Logramos terminar la entrevista con rotundo éxito
creo. . . y justo a tiempo para entrar al aula. En la
hora de salida, el grupo se juntó para seleccionar a
aquella persona que debía editar el video, y ya saben
quién se ofreció.
Llegué a mi casa alegre, porque al fin iba a hacer
mi primer trabajo de edición, pero estaba asustado
porque no sabía editar y también porque el grupo de-
pendía de mí. Empecé a decaer mentalmente, y me
preguntaba: ¿Y si no lo hago bien? ¿Y si no les gusta
mi modo de edición? ¿Y si no hacerlo?
En ese momento, había tocado fondo, estaba en el
fondo. ¿Y saben qué se puede hacer cuando se toca
fondo? ¡Subir, subir lo más que puedas!
Así que me senté firme y decidido, prendí la portátil,
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conecté el mouse, abrí el editor y me puse a editar o al
menos hacía lo que podía, viendo videos y curioseando
en el editor iba creando mi propia obra maestra, claro,
desde mi punto de vista.
Figura 3. (Remasterizada) Momento decidido
Fuente: Autor
Después de tres horas, me estaba maravillando de
lo que acababa de hacer. Desde ese instante decidí que
era esto a lo que quiero dedicar mi vida. Exporté el
video a mi celular, se lo pasé a los integrantes del grupo,
se lo enseñé a mi familia y me dieron su aprobación.
Los integrantes descubrieron que les gustó mucho y
ahí regresó mi tranquilidad.
Al día siguiente, llegué al colegio, nunca había es-
tado tan feliz por algún deber. Entré al aula y una
compañera se me acercó y me dijo:
—Jordy, qué increíble está el video de su grupo.
¿Cómo lo hicieron?
Yo me encontraba asustado porque no sabía cómo
vio el video y también asombrado por la buena opinión
sobre el mismo. Empezó a llenarse el curso y muchos de
mis compañeros nos felicitaban; el susto se desvanecía
y me llenaba de felicidad y orgullo, pero aun así no
sabía cómo ellos lograron verlo. Intrigado hablo con
un integrante del grupo:
¯
Sabes, me gustó mucho que la mayoría nos haya
felicitado por el video.
¯
¡Guau! Andan diciendo por ahí que el video es
uno de los mejores, creo que la maestra nos debe
exonerar en el aporte.
¯
Sí. ¿No crees? Oye, pero ¿cómo todos pudieron
ver el video?
¯
¡Aaah!, es que yo se lo pasé a mi amiga para que
diera su aprobación y creo que ella, se los pasó
a otras personas. ¡Y ya todos nos admiran!
Al saber que este contenido no solo lo iba a ver la
maestra, sino medio curso no me ponía tan contento
que digamos, ya que me incomodaba saber que to-
dos iban a ver nuestras expresiones y dramatizaciones.
Esto hizo decaer mi entusiasmo.
Llegó la tan esperada clase de Lengua y Literatura;
me encontraba nervioso y asustado; sin embargo, den-
tro de mí, estaba súper seguro del trabajo que había
realizado, pero no lo suficiente para estar tranquilo.
Llegó la maestra y empezó a explicar por qué nos dio
poco tiempo, y yo ya dudaba que lo revisaría, por lo
que decía y cómo lo decía.
La maestra decidió darnos un día más para en-
tregar los videos, ya que algunos grupos no habían
terminado sus trabajos; eso me molestó mucho, ya que
nuestro grupo lo hizo, me acerqué a la maestra para
comunicarle que nosotros lo hicimos a tiempo. Ella
se asombró, nos calificó con 10 y mostró el video a
¡TODOS!
No debía tener miedo, ya que es un video, y los
videos son para observar, criticar y argumentar, fue
ahí donde me di cuenta de que el confundido era yo.
Tenía que estar orgulloso de lo que hice, no con miedo
de escuchar críticas, más bien tengo que escucharlas y
tomarlas en consideración para no caer en el mismo
error.
¿Divertirte o estresarte?
Después de mucho tiempo, me dediqué a apren-
der nuevas técnicas de edición, transición y sonido,
lamentablemente en mi portátil no podía seguir edi-
tando por problemas internos, me sen un poco mal,
ya que pensé que no se podía hacer más; sin embargo,
existen infinidades de aplicaciones para editar desde
el celular. Pensaba que sería algo muy básico, pero a
veces nada es lo que parece.
Me descargué algunos editores y me puse a investi-
gar, iba borrando todos los que no me convencían. Me
desanimaba al saber que quedaban cada vez menos,
hasta que encontré uno. ¡Me agradó mucho desde el
primer momento! Me puse a buscar cualquier video
para editarlo, lo coloqué y era tal cual como en la
computadora, claro, con algunas excepciones.
En ese entonces estaba de vacaciones y me encon-
traba aburrido, así que decidí en grabar algo exper-
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imental, que no tenga ningún sentido. Así nació el
primer proyecto filmado y editado por mí, pero como
no todo es color de rosas, el video se eliminó por actua-
lizaciones del celular, el formato no estaba disponible,
me sentí triste porque mi primer video nadie lo pudo
ver, lo único que pude rescatar fueron capturas de la
primera escena.
Figura 4. Escena de exterior-rápida
Fuente: Autor
Figura 5. . Primera escena “Pensamiento”
Fuente: Autor
A las escenas les faltaba algo más, algo que no solo
sea yo, necesitaba a alguien a quien dirigir, que me
entendiera como quería la toma. ¡Necesitaba a otro
protagónico! No sabía a quién escoger. La elección se
volvió muy difícil ya que las personas le suelen temer
a la cámara.
Sin embargo, he conocido a alguien que no le tiene
vergüenza a la cámara, era mi amigo y vecino José
Andrés, un chico extrovertido con mucha energía y ale-
gría hacia la cámara, con una personalidad sin igual,
era él.
Le dije sobre la idea de salir en un video y no dudó
ni un segundo. ¡Claro!, había que pedirles permiso a
los padres, ya que es menor de edad. Con el permiso
otorgado empezamos a hacer una lluvia de ideas y
decimos crear un filme de escenas exteriores, con una
bicicleta, estábamos de acuerdo con la idea, pero no
sabíamos cómo convertirla en un video, y pensamos
en por qué no hacer que la cámara también ande en
bicicleta, nos parecía algo diferente y experimental.
Al día siguiente, esperamos a que baje un poco
el sol, ya que si grabábamos al instante se veía algo
opaco. Iban a hacer las 17:00 y nos pareció perfecto el
clima para hacerlo; él sacó su bicicleta y yo la mía, y
empezamos con la filmación.
Nos dimos cuenta que las tomas no tenían un ba-
lance exacto, así que fuimos por un selfie stick, ese palo
de metal que puede sostener un celular para realizar fo-
tografías y videos. Con esto en manos podíamos hacer
tomas con mayor seguridad, sin riesgo que el celular
se nos caiga, realizando un plano general.
Después de terminar de grabar, vimos las tomas, y
nos agradó a los dos, solo faltaba editarlo un poco, y
ponerle un nombre. Acordamos en subirlo a YouTube
y ponerle por nombre «Proyecto cuarentena 0.1» con
el fin de grabar muchos más y así que tengan un orden
cronológico.
Figura 6. Portada de “Proyecto cuarentena 0.1”
Fuente: Autor
Conclusiones
Podemos decir que todos nosotros tenemos un talento,
tal vez oculto, pero apenas te des cuenta debes ex-
plotarlo lo más que puedas y así no tener miedo de
demostrarlo con los de tu alrededor. Nunca bajes la
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guardia si te critican, ya que las mismas serán para
hacerte mejor cada día.
Agradecimientos
Agradezco a la Cátedra UNESCO de la Universidad
Politécnica Salesiana de Cuenca, por darme esta gran
oportunidad de compartir mi experiencia y conocimien-
tos sobre el cine, también agradezco especialmente a mi
profesor Cristóbal Freire y a mis padres por haberme
aconsejado y corregido, ayudado en este documento.
También a mi Unidad Educativa Liceo Los Delfines.
Referencias
[1] Illescas, S. (2003), Los 7 tipos de planos fotográfi-
cos que debes conocer para retrato (También el
Plano Americano). Dzoom. shorturl.at/rsFIW