REVISTA
JUVENTUD Y CIENCIA SOLIDARIA:
En el camino de la investigación
Perfiles vemos, realidades no sabemos
María Emilia Jerves Cabrera
María Emilia Jerves Cabrera
, tengo 15
años y quiero dejar mi huella en el planeta.
Nací el 6 de mayo del 2005, estudio en la
Unidad Educativa Pasos. Mi vocación es
el poder ayudar a las personas, ap ortar mi
granito de arena para que el mañana sea
mejor que el ayer. ¿Cómo puedo empezar?
Escribiendo para el mundo.
Resumen
Las redes sociales son una forma de comunicación,
información y en algunos casos una fuente de ingresos.
Intenta imaginarte cómo sería una red, por ejemplo,
Facebook en persona sería probablemente superficial,
falsa, egocéntrica, que aparenta ser feliz 24/7, bus-
cadora de likes y aprobación social. ¿Alguna vez fuiste
esa persona? Los seres humanos tenemos una rara
necesidad de aceptación y esa es una de las razones
por la que buscamos la mejor forma de agradar a los
demás aunque tengamos que evadir o añadir ciertos
argumentos a veces no tan válidos en nuestras vidas,
sin pensar o analizar las consecuencias que esto genera
exponiéndonos a nuevos peligros e inseguridades, ¿nos
esta esto afectando psicológicamente? Según DataRe-
portal los usuarios de Internet de todo el mundo pasan
un aproximado de 2 horas y 25 minutos al día conec-
tados a las plataformas sociales y se estima que el 5 %
(más o menos 83 millones de personas) de las cuentas
son falsas. Estudios explican que la gente crea usuarios
falsos o finge por diferentes motivos, entre estos la
insatisfacción de la vida que lleva, lo que causa la
creación de un mundo de fantasía en su mente; otros
buscan engañar con la finalidad de enviar publicidad
no solicitada, spam, robar datos personales, etc., y/o
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para observar, enterarse y vigilar las acciones de otra
gente. Lamentablemente aparentar en los medios se
ha vuelto un estilo de vida, algo común, por lo que
no todo aquello que se muestra en el Internet es un
reflejo de la realidad.
Palabras clave:
redes sociales, postureo, aparentar,
perfil falso, aceptación social, popularidad, falsas apa-
riencias
Explicación del tema
En poco más de veinte años las redes sociales llegaron
a formar parte esencial en nuestra vida, es donde pode-
mos compartir nuestro día a día, gustos, ideales y
también nos permite estar en contacto con diferentes
personas sin importar la distancia. Cuando te descar-
gas alguna de estas redes te pedirá que crees tu perfil
para mostrarte al mundo, en el cual debes poner una
foto con una breve descripción y tus datos persona-
les, pero no es necesario que te expongas tal y como
eres, puedes aparentar para ser aceptado o aceptada
socialmente o para cubrir tus carencias personales,
puedes construir la imagen que quieras, con la que
te encuentres satisfecho y proyectársela a las demás
personas.
Las mentiras en las redes sociales y la necesidad de
aparentar para agradar están presentes todo el tiempo,
ya que estamos inmersos en una sociedad xica en
donde buscamos ser mejores que otros e intentamos
sacar la mayor ventaja posible a nivel social y emo-
cional, a esto también se le conoce como postureo, en
el que adoptas ciertos hábitos o actitudes para agradar,
satisfacer y demostrar que eres feliz, aunque eso no
sea verdad.
Sin darnos cuenta empezamos a vivir en una
ilusión y nos desconectamos de la realidad volvién-
donos mediocres, sin metas, tal vez con sueños como
de tener una mejor vida o más dinero, pero no hacemos
nada para convertir esa fantasía en un hecho.
Entonces, ¿nos sentimos fracasados y pensamos
que proyectar una imagen sea falsa o no, pero que
cumpla con los estereotipos sociales será la solución?
Lamentablemente sí, a nosotros nos premian por fingir
ser alguien que no somos, ¿con qué? Con likes, con
seguidores, y aunque sean solo unos simples números
nuestra estabilidad emocional y popularidad dependen
de ellos.
Las falsas apariencias tienen ese objetivo: aumen-
tar la vanidad y el narcisismo, por ejemplo, subir una
foto que al instante tenga muchos likes al principio
genera una satisfacción, pero que será corta, porque
pronto tu publicación será olvidada o remplazada por
otra que llamó más la atención hasta que vuelvas a
publicar algo y el patrón se repita. Sin darte cuenta te
encontraste atrapado en un círculo vicioso y la reacción
positiva de los usuarios se convierte en una adicción,
tanto así que llegas a depender de la admiración de la
gente.
Otro gran problema es el anonimato que permite
el Internet, por lo que peligros, como el de los perfiles
falsos surgen. Como expresé al inicio, al instalarte en
una red como Instagram o Facebook tienes que crearte
una cuenta y cualquier persona puede hacer eso, no es
complicado, no importa la edad ni el sexo, ni siquiera
importa si la información que estás poniendo es real.
Lo único que buscan los creadores es hacer dinero
y cuanto más usuarios haya, más ganancias adquieren.
Por eso no verifican las cuentas; así, un niño de 12
años puede hacerse pasar por uno de 18 a la vez que
un señor de 63 puede fingir ser un joven de 23 años.
por esto han surgido casos de secuestros, manipulación,
extorsión o acoso, porque personas mienten sobre su
apariencia, edad, sexo y engañan (en la mayoría de
casos) a venes entre 12 y 16 años para abusar de
ellos.
Es fácil decir «yo no aceptaré a esas personas, no
soy tan tonto como para caer en sus juegos». Ahora
dime, ¿tu cuenta en Instagram es pública o privada?,
¿cuántas personas que aceptaste para que te siguieran
son familia, amigos cercanos o tan siquiera los has
visto alguna vez?, ¿por lo menos conoces al 80 % de
tus seguidores?
Talvez aún no creas lo que te estoy diciendo o no
veas lo peligroso de todo esto y las consecuencias que
conlleva, así que se mostrará un experimento iniciado
hace unos pocos meses para demostrar que no hay que
confiar tanto en las redes sociales y los perfiles.
Este proyecto se llevó a cabo el 26 de enero de este
año en la plataforma de Instagram donde creé un perfil
falso para comprobar mi teoría.
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Figura 1. Cuenta de Instagram creada
Fuente: Autora
Esta cuenta parece común, normal y real, pero no
lo es, este chico no existe, su descripción, su nombre,
sus fotos, todo es falso; son un montaje para hacer
creer a la gente que Juanse Vintimilla existe.
¿Cómo se me ocurrió este tema? Pues fácil, soy
una adolescente como muchos de ustedes y al ver la
cantidad de usuarios con cuentas clonadas, robadas y
no solo eso, muchas de sus fotos y privacidad expuestas,
me pregun si también nosotros somos responsables
de estas situaciones por el mal uso que damos a las
redes sociales.
Como había mencionado, así como el Internet nos
ha ayudado a estar tan cerca de las personas y obtener
un alto grado de información sobre cualquier asunto,
hemos pasado a convertir esa herramienta en un bus-
cador de personas, y más que eso ya no encontramos
una foto o una imagen, ahora tenemos un sin fin de
datos que no siempre revelarán al verdadero sujeto o
individuo de la búsqueda. De ahí salió mi interrogante,
estamos tan dispuestos a ser invadidos en nuestra vida
por personas que ni siquiera conocemos, o es el alto
grado de intentar encajar en lo que hoy se llama moda
y lo hace tan común, pasando por alto que nuestra
falta de información, o la poca incumbencia ante un
tema como este.
Mi objetivo de este proyecto se basa en demostrar
la facilidad en la que una persona X puede ser aceptada
y formar parte de un mundo de redes.
Conclusiones
La realidad que proyectamos seguramente no sea del
todo completa por lo que la apariencia en las redes
sociales es relativa, estamos tan concentrados en tener
más y más seguidores que no somos conscientes de a
quienes estamos aceptando, permitimos a desconocidos
ingresar a nuestro perfil, aceptamos que vean nuestras
imágenes e interactúen con nosotros. Es común, e in-
cluso frecuente, haber aceptado a un usuario falso por
accidente y puede que en este momento uno de tus
seguidores no sea lo que aparenta ser; con esto no
quiero decir que no uses las redes sociales porque son
y han sido una herramienta de gran ayuda que nos
facilita la vida, lo que te sugiero es que utilices estas
plataformas con responsabilidad y seguridad.
Referencias
[1] L. Rodríguez, «El afán de aparentar en las redes so-
ciales,» 26 mayo 2020. Obtenido de short-
url.at/ajqAF
[2] J. S. Vilallonga, «La falsa apariencia en las re-
des sociales,» 14 septiembre 2018. Obtenido de
shorturl.at/rsDW1
[3] C. D. L. HERA, «Historia de las Redes Sociales:
cómo nacieron y cuál fue su evolución,» 30 junio
2020. Obtenido de shorturl.at/foLQ1
[4] M. C. Puerto, «Las mentiras en las redes sociales,»
15 junio 2018. Obtenido de shorturl.at/nBP48