
En el camino de la investigación 47
En la actualidad las organizaciones presentan
grandes desafíos en lo relativo a la constitución de
su fuerza laboral, debido a la convergencia de múlti-
ples generaciones conviviendo en el lugar de trabajo.
El problema se complejiza pues cada generación tiene
particularidades y rasgos característicos, diferencias en
su fecha de nacimiento, se han enfrentado a contextos
culturales, políticos y sociales diferentes y conciben las
relaciones con sus empleadores y pares de una forma
diferente [1].
Es decir,
generación
se denomina a un grupo de-
mográfico que nace y vive, más o menos en el mismo
tiempo entre 20 a 30 años; quienes comparten una
sociedad con ciertas características sociales, cultura-
les, tecnológicas, entre otras. Dicha generación experi-
menta los mismos acontecimientos importantes de la
sociedad y el mundo, dentro de ese periodo de tiempo
determinado.
Existe en el mundo, hoy en día, algunas genera-
ciones que nos encontramos conviviendo; sin embargo,
son tres las generaciones que por sus características se
destacan a saber. Según el portal académico Xataka
[2]:
La generación X, denominada así a quienes nacieron
a mediados de los años 60 hasta 1980 (por ejemplo, mi
papá nacido en 1973).
La generación Y o los también denominados «mile-
nials»; nacidos desde 1980 hasta el año 2000 (por
ejemplo, mi mamá nacida en 1981).
A los nacidos desde el año 2000 en adelante somos
a quienes se nos denomina «la Generación Z» o tam-
bién denominada «centennials»; la cual se tratará y
conocerá a continuación.
Los centennials somos la generación presente ape-
gada a la tecnología de una manera muy significativa,
pues sin ella no podríamos seguir; somos el futuro del
mundo y nuestra importancia ahora está bien marcada.
La característica más importante de los centen-
nials es que «es la primera generación considerada
nativos digitales» [3]; es decir, que nacimos inmersos
en la cultura digital; por otro lado, la tecnología es
algo omnipresente en las relaciones y parte esencial en
nuestra vida. Prácticamente nacemos usando un telé-
fono inteligente y todo lo que nos rodea se encuentra
conectado a internet.
Nuestros gustos y relaciones interpersonales pasan
por el filtro de la virtualidad; las redes sociales son
la forma más frecuente que tenemos para socializar
con nuestros semejantes; y la moda nos la imponen los
denominados influencers.
La segunda característica es que según un informe
de la consultora Atrevia y de Deusto Business School,
somos personas muy creativas, apreciamos, preferimos
y valoramos los productos artesanales, en alimentación
siempre nos decidimos por lo sano para beneficio de
nuestro cuerpo.
La tercera es que tenemos una visión muy diferente
e innovadora a la de las anteriores generaciones la cual
se basa principalmente en la búsqueda del bien común;
la concienciación en la importancia de preservar el
planeta; con buenas prácticas ecológicas.
La cuarta característica que nos distingue, es que
nos gusta aprender de manera autónoma. [3]
El desarrollo de la tecnología en los últimos veinte
años ha sido más acelerada que en ninguna otra época
de la humanidad; sobre todo, en lo referente a la comu-
nicación y la globalización de la información; e inclusive
muchos consideran que estamos sobrexpuestos a in-
formación. No se puede negar que hoy nos podemos
contactar a través de medios telemáticos y virtuales
con cualquier persona alrededor del mundo; hacer una
reunión virtual a través de cualquier plataforma ha
hecho que la telefonía misma quede como anticuada y
obsoleta.
Los centennials prácticamente nunca hemos vis-
itado una biblioteca; esto dado que la información
contenida en las grandes enciclopedias, los textos de
consulta; las grandes obras literarias se las encuentra
en portales de internet; y para acceder a ellas basta
con usar el popular buscador de Google.
Prácticamente no existe proceso, manualidad o rece-
ta que no encontremos en la plataforma de YouTube;
solo debemos preguntar ¿cómo se hace...? y enseguida
varios videos nos dan la respuesta.
Los centennials nos hemos vuelto muy dependientes
de la tecnología, puesto que somos parte de una gene-
ración de hiperconectados: la mayor parte del tiempo
pasamos frente a una pantalla, todo lo que nos rodea
se encuentra conectado a Internet y realmente resulta
preocupante el simple hecho que contemos con más