REVISTA
JUVENTUD Y CIENCIA SOLIDARIA:
En el camino de la investigación
El desastre de Chernóbil: una historia
por contar
Sofía Alejandra Iglesias Chica, Carolina Victoria López Bernal, Katherine Alexandra
Argudo Coronel, Josseline Nicole Heras Muñoz, Karelys Estefanía Cabrera Calle
Sofía Alejandra Iglesias Chica,
tengo 17 años. Estudio en el tercer año
BGU del Unidad Educativa Salesiana María
Auxiliadora. Me gusta ver películas y leer
libros. Quiero estudiar Medicina en la
universidad.
Carolina Victoria López Bernal,
Tengo 17 años. Estudio en el tercer año
BGU del Unidad Educativa Salesiana
María Auxiliadora. Me gusta leer libros
clásicos y la repostería. Quiero estudiar
ya sea Ingeniería Eléctrica o Civil en la
universidad.
Katherine Alexandra Argudo Coronel,
tengo 17 años. Estudio en el tercer año
BGU del Unidad Educativa Salesiana
María Auxiliadora. Me gusta leer libros,
hacer ejercicio y ver series. Quiero estudiar
Medicina en la universidad
Josseline Nicole Heras Muñoz,
tengo 17 años. Estudio en el tercer año
BGU del Unidad Educativa Salesiana María
Auxiliadora. Me encanta realizar ejercicio
y aprender cosas nuevas. Quiero estudiar
Odontología en la universidad.
Karelys Estefanía Cabrera Calle,
estudio en el tercer año BGU del Unidad
Educativa Salesiana María Auxiliadora.
Me gusta bailar y ver series y aprender
cosas nuevas. Quiero estudiar Relaciones
Internacionales en la universidad.
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36 Juventud y Ciencia Solidaria
Resumen
El accidente ocurrido en Chernóbil provo daños irre-
parables al medioambiente y a todo ser vivo que habi-
taba en el lugar del suceso. Nuestro objetivo es informar
acerca de lo ocurrido y cómo la radiactividad afectó
el mismo. A partir de estos conocimientos quere- mos
encontrar y explicar mediante una fórmula la radiac-
tividad y cómo esta se manifestaría en los próximos
años.
Al darse la explosión, el núcleo del reactor emitió
una gigantesca masa radioactiva y gran cantidad de
gases contaminantes en toda Ucrania: el yodo-131,
dióxido de uranio, xenón, grafito, entre otros. Dichos
elementos causaron múltiples repercusiones a todos los
seres vivos, especialmente cáncer en los seres humanos.
La radiación es la desintegración espontánea de los
átomos, la cual produce la emisión y propagación
de energía en forma de ondas electromagnéticas o
partículas. Las dosis elevadas de radiaciones ionizantes
(RI) producen daños en las cadenas de ADN, pues los
seres humanos mostraron una sensibilidad interme-
dia de las mutaciones a la radiación en comparación
con otras especies. Con la investigación realizada se
pudo determinar con la siguiente fórmula exponencial
r
(
t
) =
r
o
e
kt
una aproximación de la disminución
de la radiación que se ha ido suscitando con el paso
de los años. Con la cual concluimos que con el paso
del tiempo la radiactividad se ha ido reduciendo por
diferentes factores que existen en el medio.
Palabras clave: Chernóbil, ADN, radiación, radiac-
tividad
Explicación del tema
Chernóbil es una ciudad situada al norte de Ucrania,
cerca de la frontera con Bielorrusia. Esta fue conside-
rada como una ciudad fantasma, después de haber
quedado abandonada por el accidente ocurrido en la
central nuclear de la ciudad. En aquel tiempo era una
de las centrales más grandes del mundo. Se encuentra
a unos 120 kilómetros de la capital Kiev y se encar-
gaba de suministrar energía a varias ciudades cercanas.
El accidente sucedió el 26 de abril de 1986 y fue con-
siderado como el desastre nuclear más grande en la
historia de la humanidad. Este fue provocado durante
la experimentación del cuarto reactor, para comprobar
si la energía de las turbinas podía generar suficiente
electricidad, sin embargo, una serie de errores con los
sistemas de seguridad y con las bombas de refrigeración
del reactor provocaron una enorme subida de potencia
y una gran explosión que dejó al descubierto el núcleo
del reactor que se encontraba en llamas. Este emitió
una gigantesca masa fundente, altamente radioactiva,
formada por gran cantidad de gases radiactivos, al-
tamente contaminantes, llamada lava de combustible,
la cual funde todo lo que se encuentre a su alcance.
Entre los gases radioactivos liberados se encontraban
el yodo-131, dióxido de uranio, xenón y grafito, los
cuales afectaron a la salud a largo plazo de las personas
que habitaban cerca de la catástrofe.
Figura 1. Nube radioactiva expulsada por el núcleo ex-
puesto del extractor
Fuente: shorturl.at/gENS0
Durante las primeras semanas, el yodo-131 fue la
fuente principal de radiación, siendo el mayor causante
de varios casos de cáncer de tiroides en los habitantes
de las zonas más afectadas. Sin embargo, el yodo es-
table, por el contrario, reduce el daño que la radiación
causa en el cuerpo, especialmente en la tiroides, pues
este satura la glándula tiroidea inmediatamente y así
previene la captación del yodo-131 radiactivo. Incluso
en varios planes de emergencia de radioprotección de-
sarrollados en 1964 y 1970, se incluía la distribución
En el camino de la investigación 37
de yodo estable para contrarrestar los efectos de la
radiación.
Por desgracia, estos planes no fueron ejecutados
durante el desastre en Chernóbil. Por lo tanto, no se
distribuyeron tabletas de yodo a los habitantes de las
zonas más afectadas. Estas habrían evitado el cáncer
juvenil en gran medida, pues el Comité Científico de
las Naciones Unidas para el Estudio de los Efectos de
las Radiaciones Atómicas, informó que más de seis mil
niños y adolescentes desarrollaron cáncer de tiroides,
como consecuencia de la catástrofe en Chernóbil.
Para comprender esta catástrofe, debemos saber
que la radiación es la desintegración espontánea de
átomos inestables, los cuales liberan partículas sub-
atómicas, con el fin de conseguir estabilidad, esta desin-
tegración produce la emisión, propagación y transfe-
rencia de energía en forma de ondas electromagnéticas
o partículas. Se divide en radiación no ionizante e
ionizante.
La radiación no ionizante es la que encontramos en
los microondas, radios, la luz visible, entre otras. Esta
no presenta ningún riesgo para el ser humano, debido
a que es de baja energía.
La radiación ionizante es un tipo de radiación que
posee la cantidad de energía suficiente como para elimi-
nar un electrón de un átomo y romper los enlaces atómi-
cos que mantienen las moléculas unidas en las células.
Se emite por medio de ondas electromagnéticas (rayos
gamma o rayos X) o partículas (partículas alfa y beta
o neutrones). Es altamente p eligrosa, ya que puede
causar daños en el ADN e incluso la muerte.
En el desastre de Chernóbil se propagó radiación
de tipo ionizante y se ha calculado que la potencia
radioactiva fue unas quinientas veces mayor a la pro-
ducida por la bomba atómica sobre Hiroshima en 1945.
Se estima que los niveles de radiación en las zonas más
afectadas del edificio del reactor alcanzaron los 300
Sievert/ hora. La misma que es suficiente para causar
la muerte en poco más de un minuto.
La contaminación radioactiva afectó a un área en
la que vivían casi cinco millones de habitantes. Quedó
contaminada un 23 % de la superficie que ocupaban las
actuales Bielorrusia, parte de Rusia y Ucrania, además
de algunas regiones de Polonia, la República Checa y
Alemania [1].
Se podría determinar una aproximación en cuanto a
la disminución de la radiación que se ha ido suscitando
con el paso de los años, mediante el uso de un modelo
exponencial (1), ya que esta ecuación es imprescindible
en el campo científico; puede ser utilizada para hallar
el ritmo de crecimiento o decaimiento, el tiempo que
ha transcurrido o la cantidad requerida en un tiempo
preciso. De igual forma, se observa en los valores de la
Tabla 1, que la radiación registrada en Chernóbil no
es directamente proporcional al tiempo que ha pasado.
Cuando se tomó la muestra (
t
= 0), se registró una
radiación de 60 milirems/hora (mrem/h), después de 5
años la radiación fue de 52,3 así bajando 7,7 mrem/h,
pero cuando se compara después de 15 o 20 años, se
observa que la radiación bajo solo 1,9 mrem/h [2].
r(t) = r
o
e
kt
(1)
Donde:
r(t) = radiactividad en función del tiempo
r
o
= radiactividad inicial
k = constante de disminución
k = tiempo transcurrido
La medida de radiación de la muestra obtenida una
vez cada año se describe en mrem/h. Por motivos
de seguridad, se empezaron a tomar los registros de
contaminación por yodo radiactivo el año de 1990.
Tabla 1. Radiación observada en Chernóbil
Tiempo (años) Radiacion en milirems/hora
0 60
5 52.3
10 45.4
15 40.1
20 38.2
Fuente: [2]
El valor de la constante (K) será negativo pues se trata
de una constante en disminución. Se determina el valor K
a partir de los datos de la Tabla 1:
T = 5 y r(t) = 52, 3
Reemplazando los valores de la Tabla 1 y despejado de la
fórmula (1), obtenemos que:
r (t) = r
o
e
kt
52, 3 = 60 e
k5
38 Juventud y Ciencia Solidaria
ln(52, 3/60) = lne
k5
Por consiguiente, la expresión que podría calcular la radiac-
tividad sería:
r (t) = 60 e
0.027t
A partir de los anteriores datos mencionados se ha elabo-
rado una gráfica que demuestra cómo la radiactividad po-
dría ir disminuyendo con el paso de los años. Esto nos
permite visualizar, posibles escenarios a largo plazo.
Figura 2. Mezcla y adición del aditivo.
Fuente: Autores
A través de la 2, se determinó que el año en que
la zona podrá ser habitada será aproximadamente en
2160, es decir, en 170 años después de la catástrofe.
Sabiendo que la radiación que el cuerpo humano resiste
es de 0,6 mrem/h [2].
Teniendo en cuenta que para alcanzar la radiación
que sea apta para la vida, pasará un largo tiempo; los
seres vivos que se desarrollen en este lugar, tendrán
que adaptarse, mutar para sobrevivir o caso contrario
morirán.
Figura 3. Zona de contaminación radioactiva en la región
de Chernóbil. Fuente: shorturl.at/iFY23
En la 3, se observa la zona de la nube radioac-
tiva de Chernóbil que contaminó la atmósfera durante
al menos 10-20 días, por lo mismo se contaminaron
grandes extensiones agrícolas y bosques, el agua y
diversas fuentes de alimento. Los radioisótopos se in-
corporaron al ciclo biológico de plantas, animales y
personas.
La exposición a las radiaciones ionizantes (RI) pro-
duce daños en los organismos vivos.
Las dosis elevadas pueden provocar las roturas, po-
tencialmente letales para la célula al dañar ambas ca-
denas de ADN, mientras que las dosis bajas causarían
esencialmente roturas de hebras simples, fácilmente
reparables, lo que no provocaría daños permanentes.
Las células que han sobrevivido a la exposición en
cantidades bajas, a pesar de ser aparentemente nor-
males, acumulan daños que se hacen evidentes en su
progenie [3].
El efecto de la radiación sobre las mutaciones varió
entre los taxones, y las plantas mostraron un mayor
efecto que los animales. Los humanos mostraron una
sensibilidad intermedia de las mutaciones a la radiación
en comparación con otras especies [4].
El tamaño del efecto en el medio es sorprenden-
temente alto, sugiere un fuerte impacto de la con-
taminación radioactiva en las generaciones actuales y
futuras, con consecuencias potencialmente significati-
vas a nivel de población, incluso más allá de la zona
contaminada con material ra- diactivo.
En el camino de la investigación 39
Libro vivo
En este artículo se generó un libro vivo debido a las
ecuaciones que presenta.
Un libro vivo permite la interacción en tiempo real
de los datos con la variación del tiempo.
Para acceder al libro vivo se debe tener
una cuenta en Gmail e ingresar en el siguiente
enlace: https://colab.research.google.com/drive/
1mNkIcInY_c3e4fI6eIVrMUOoG65M9UNe?usp=
sharing#scrollTo=j5g1CvTLLS41
En donde debe dar clic en la parte de la progra-
mación, escoger la opción Ejecutar de todos modos
y variar el tiempo en el slider que se encuentra sobre
los gráficos y ahí se verá la interacción a través de
éstos.
Conclusiones
Es importante conocer la historia de lo ocurrido en
esta terrible catástrofe en Chernóbil, que trajo consigo
terribles consecuencias en la salud humana a largo
plazo, varias enfermedades como el cáncer de tiroides
fueron las que afectaron a la población causándoles
incluso la muerte.
Pese al accidente y a sus graves consecuencias, se ha
podido estimar la radiactividad, mediante una fórmula
exponencial; la cual permite pronosticar que aproxi-
madamente en el año 2160 se podría llegar a habitar
en las zonas afectadas por la catástrofe.
Por consecuencia del accidente de Chernóbil y su
radiación, los habitantes del lugar, animales e incluso
plantas sufrieron cambios en su ADN y se vio reflejado
en las mutaciones que presentaron después de dicho
suceso.
Agradecimientos
En primer lugar, queremos agradecer a nuestros profe-
sores de Química, Bqf. Mónica Matute; Matemática
superior, Ing. Rodrigo Pinto; Biología, Dra. Alexan-
dra Sarmiento, quienes nos brindaron su apoyo para
poder realizar de manera correcta este artículo. Quere-
mos dar gracias por el tiempo, paciencia y dedicación
que tuvieron para ayudarnos a realizar con éxito esta
actividad.
De igual manera, queremos agradecer a la Unidad
Educativa Particular Salesiana María Auxiliadora, por
brindarnos los recursos y herramientas necesarias para
llevar a cabo el proceso de investigación.
Por último, queremos agradecer a nuestras com-
pañeras y familia, por el apoyo brindado en la realiza-
ción del artículo. Muchas gracias a todos.
Referencias
[1] BBC NEWS MUNDO. (18 de Febrero de 2019).
Chernobyl: el final de un extraordinario experi-
mento de tres décadas. págs. 3-12.
[2] Prado, C. (26 de abril de 2013). Accidente Chernó-
bil. [En línea]. Disponible en shorturl.at/nsHOR
[3] Burgio, E., Piscitelli, P., & Migliore, L. (2018). Ioni-
zing Radiation and Human Health: Reviewing Mo-
dels of Exposure and Mechanisms of Cellular Dama-
ge. An Epigenetic Perspective. [En línea].
Disponible en shorturl.at/qCFR5
[4] Moller, A. P., & Mousseau, T. (2015). Strong effects
of ionizing radiation from. [En línea]. Disponible
en shorturl.at/iqMUV