
En el camino de la investigación 9
memoricemos las tablas, lo que en mi caso me aburre
y pierdo la atención y el interés.
En cada año de educación cambian de profesores y
cada uno aplica las estrategias que prefiere, entonces
como estudiantes nos confunden.
En Ciencias Naturales y Estudios Sociales, las
clases se limitan a escuchar al docente, sin la posi-
bilidad de descubrir a través de la exploración directa.
Los profesores tienen faltas de ortografía y cuando
cometemos errores de los mismos no nos corrigen, ni
nos explican las razones.
Para mejorar la ortografía, se envía a buscar la
palabra que se escribió con faltas en el diccionario y
a escribir diez veces la misma, esto se siente como un
castigo y no podemos reflexionar en dónde está el error
y las reglas para no cometerlo.
En las clases diarias hasta el quinto de básica, de-
bíamos escuchar todo lo que la profesora hablaba, luego
copiar lo que escribía en la pizarra y de tarea en casa
se trabaja lo que está en el texto que nos entrega el
Ministerio de Educación.
He estudiado en la misma institución desde el
primer año de básica, he tenido una profesora para
primero, otra en segundo, la misma que volvió a ser
mi profesora en cuarto y quinto, en tercero tuve otra
docente, ahora en sexto tengo el primer profesor varón.
En cada año se ha trabajado de manera diferente,
sin embargo, siempre debemos regirnos a lo que los
profesores quieren que hagamos.
En 1952 María Montessori fundó su primera escuela
que se ubicaba en San Lorenzo de Italia; la escuela
se llamó La Casa dei Bambini, que significa La Casa
de los niños [1]. Al visitar las instituciones educativas
«Fundación Despertar Skas» y la «Unidad Educativa
Trébol» de la ciudad de Quito que ofrecen una edu-
cación basándose en esta metodología, pude observar
cómo lo aplican en la jornada de clases.
El método Montessori se caracteriza por promover
un ambiente preparado, estético, sencillo, auténtico
en el que cada elemento tiene su propia razón de ser
[1]. Cada estudiante escoge la materia que desea tra-
bajar durante un período de clases, rotando en los
espacios de aprendizaje, únicamente a las áreas espe-
ciales no se puede elegir debido a que hay más grupos
de estudiantes.
A los espacios de aprendizaje se ingresa sin zapatos,
en absoluto silencio, no hay mesas por lo que se trabaja
en el piso con su respectivo material, al finalizar se
guardan muy bien y de manera organizada.
Figura 1. Estudiantes en clases aplicando la metodología
Montessori
Fuente: shorturl.at/ejwzQ
Estas escuelas cuentan con mucho espacio verde, en
las aulas hay pocos estudiantes por lo que no son tan
grandes, los profesores están capacitados para trabajar
con esta metodología. Algo que llama la atención es
que los estudiantes con necesidades educativas cumplen
con las mismas actividades que regulares.
Como se puede observar en la ciudad de Quito hay
más escuelas con esta metodología de enseñanza que
en las demás ciudades del país. Las personas se tienen
que preguntar por qué en Quito y en Cuenca no; al
consultar con algunos profesores, consideran que se
debe a la falta de experiencia y capacitación.
El Ministerio de Educación tiene la obligación de
brindar apoyo a sus docentes a través de capacita-
ciones para cambiar las metodologías de enseñanza
y brindar una mejor educación de acuerdo con los
intereses y necesidades de sus estudiantes, además, de-
bería considerar que para poner en marcha este tipo
de metodologías las escuelas no deben tener tantos
estudiantes por aula, pues mi caso particular, sexto
de básica somos 30 niños y niñas, siendo uno de los
grados con menos estudiantes en la escuela debido a
que hay dos paralelos.