REVISTA
JUVENTUD Y CIENCIA SOLIDARIA:
En el camino de la investigación
venes salesianos cambiando el mundo
Eduarda Micaela Paredes Cañizares, Ariana de los Ángeles Pesántez González,
Emilia Valentina Vanegas Paredes
Eduarda Micaela Paredes Cañizares.
Tengo 15 años. Estudio en el primero BGU
de la Unidad Educativa Particular Salesiana
María Auxiliadora. Mis hobbies son dibujar,
escuchar música, leer y pasar tiempo con
mis amigos. Quiero estudiar Ingeniería
Comercial o Administración de Empresas
en la universidad.
Ariana de los Ángeles Pesántez
González. Tengo 16 años. Estudio en
el primero BGU de la Unidad Educativa
Particular Salesiana María Auxiliadora. Me
gusta mucho leer y compartir con las demás
personas, especialmente con niños, por esa
razón me gustaría estudiar Odontología o
Educación Inicial en la universidad.
Emilia Valentina Vanegas Pare-
des. TTengo 16 años. Estudio en el segundo
BGU de la Unidad Educativa Particular
Salesiana María Auxiliadora. Mis hobbies
son bailar, escuchar música, el cine, pasar
tiempo con mis amigas y familia. Quiero
estudiar Odontología en la universidad.
nuevas.
Resumen
Dar a conocer la experiencia en las misiones como
venes salesianas, las distintas realidades de otras
personas, con el objetivo de analizar y dar a conocer
nuestro aporte para intentar cambiar el mundo, mo-
tivando a que los jóvenes se apoyen unos a otros con
sentido de pertenencia y amor a los demás. Esto se
manifiesta en tres espacios diferentes, cada uno con
una metodología distinta, los espacios fueron crea-
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En el camino de la investigación 9
dos por y para los venes con el único objetivo de
originar un lugar en donde nos podamos abrir, ser
auténticos, pero, sobre todo, aprender unos de otros.
Estos espacios son: El Movimiento Juvenil Salesiano
Colmena, el Oratorio María Auxiliadora de Cuenca y
la Experiencia Anual de Misiones en Semana Santa.
En las jornadas que se comparten, se puede observar
las distintas realidades en las que viven y que a lo
mejor muchas personas en la actualidad no las conocen
debido a que vivimos en una especie de burbuja que
de alguna manera nos oculta la realidad en la que vive
el mundo, pero los venes la podemos cambiar con
pequeñas acciones, que, aunque suene raro, por más
pequeña que sea la acción que se realiza, deja una
marca más grande en el corazón de la persona que la
recibe.
Palabras clave: movimiento, oratorio, juventud y
misiones
Explicación del tema
La juventud es una etapa llena de nuevas experiencias,
dudas y curiosidades en la que los jóvenes, además,
tienen que pensar en aquello que quieren ser en el fu-
turo. Sin embargo, la respuesta de la mayoría es común:
«Quiero ingresar a la universidad y estudiar una buena
carrera, para asegurar así mi futuro y el de mi familia».
Si bien es una respuesta bastante coherente y acertada,
deberíamos pensar en las cosas que estamos haciendo
hoy.
Movimiento Juvenil Salesiano Colmena
«El Movimiento Juvenil Salesiano Colmena es un es-
pacio juvenil, dinámico y participativo, con identidad
salesiana. Nuestra visión: ser un movimiento juvenil or-
ganizado por paneles, en continua formación, atrayente,
dinámico, que da respuesta a muchos jóvenes, con sen-
tido social y eclesial. Siendo nuestra misión vivir el
proyecto de Jesús con espiritualidad salesiana, y poder
servir con pasión y entusiasmo como María Mazzarello
y Don Bosco» [1].
Este movimiento nos ha enseñado a valorar a nues-
tra familia, ayudar a las personas sin esperar nada a
cambio, ya que un solo acto desde el corazón puede
hacer que las personas tengan fe en los demás. Esto nos
lo demuestra Don Bosco cuando ve a los niños ladrones
entrar a su hogar y él los convence de quedarse.
Figura 1. Encuentro Nacional Colmena
Fuente: Autoras
También nos enseña a ser valiente para poder en-
frentar los problemas de la vida, a mirar otras reali-
dades distintas a la nuestra y lo más importante, servir
con amor a los otros. Los otros niños, jóvenes y adultos
que necesitan ser escuchados.
Incluso debemos contar las veces en las que nos
rompemos en pedazos, porque no todo en la vida es
color de rosa, las veces que llorábamos porque discuti-
mos con nuestros padres por cosas tan simples, o la vez
en que perdimos a algún familiar cercano. Llorar por
estrés, es válido, ya sea porque no entendíamos algún
tema del colegio y no sabíamos qué hacer, o sentíamos
la impotencia de no saber qué hacer cuando ves a una
amiga mal. Somos personas que tienen sus momen-
tos de alegría y tristeza, sentimientos que forman el
carácter y son parte de la vida. En Colmena existe un
programa que forma parte de la dimensión apostólica
que trata temas: humano, cristiano, ecológico y eclesial;
la parte teórica se combina con la práctica vivencial.
En pandemia el mundo entero dio un giro, el miedo
al contagio, a la muerte nos encerró aún más, sin em-
bargo, la tecnología y su buen uso abrieron caminos de
encuentro y apoyo a las demás personas, no basta ver
una sonrisa en su rostro y asumir que todo está bien,
ellas pueden estar rotas por dentro. Nosotros podemos
ayudar preguntando: «Oye, ¿qué tal tu día?». Esto
puede hacer que una persona que se siente sola sepa
que alguien a su alrededor se preocupa por ella. Estar
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pendiente de los demás influye en nuestro día a día y
puede cambiar el mundo. Existen personas a las que
no les gusta hablar por lo que están pasando, y otras
a las que les gusta desahogarse con los demás, debe-
mos aprender a distinguir este tipo de personas para
poder ayudarlos de una manera adecuada, la clave es
saber escuchar, esa escucha analítica que fortalece mi
accionar diario.
El proceso inicia con oración inicial, activación de
los sentidos (canciones, lecturas, manualidades, etc.),
lectura de citas bíblicas, meditación y análisis, recono-
cer lo que somos y lo que podemos hacer. Finalmente,
la acción es la correspondencia entre lo teórico y lo
vivencial.
Figura 2. Encuentro Movimiento Colmena «Unidad Ed-
ucativa Particular Salesiana María Auxiliadora»
Fuente: Autoras
Misiones
Ser misionero es tener una motivación profunda y sin-
cera de ir por lugares desconocidos, a ayudar a quien
lo necesite, a compartir con ellos su estilo de vida,
llevando el mensaje de Jesús a las personas de las co-
munidades. En la actualidad muchos jóvenes sienten
miedo de ser misioneros, pues piensan que es solamente
el ir a un lugar lejano, a vivir en la misma pobreza de
otras personas, pero no es así. Se puede ser misionero
en cada sitio donde nos encontremos presentes. La
gracia de compartir con otros en escenarios diversos
fortalece nuestro carácter. Nos impulsa a ser gratos,
pues en esos momentos se reconoce la riqueza que tene-
mos a disposición nuestra y no la sabemos apreciar:
amigos, familia, alimentos, un punto seguro para vivir,
educación, pero, sobre todo, en la soledad se siente a
Jesús, fuerza que anima y nos alienta a seguir.
Figura 3. Misiones, abril 2022
Fuente: Autoras
El salir de nuestros hogares sin saber a dónde nos
lleva nuestra misión, ya que los lugares son planificados
por la Pastoral de la institución, a cada una nos dicen
cómo va a ser, qué debemos realizar, pero una cosa
es tenerlo en un papel y otra es vivir lo que hemos
planificado. La expectativa, el viaje, nuestros miedos
se ven recompensados al llegar, la actitud cambia y a
trabajar por los demás, dejamos de pensar en nosotros,
ellos son nuestro fin, lo aprendido se pone a prueba y
eso basta para los jóvenes: descubrimos nuestro valor
y que somos necesarios en este mundo.
Tuvimos la oportunidad de vivir la experiencia de
misiones, en el mes de abril del presente año, en un
lugar maravilloso lleno de nuevos paisajes y culturas,
fuimos enviados un grupo aproximado de 35 jóvenes
a la parroquia de Chiguaza, ubicada en la provincia
de Morona Santiago, donde fuimos asignadas a las
distintas comunidades shuar de aquel lugar.
La comunidad se encontraba a unos 45 minutos
de la carretera principal, si bien se trataba de un
paraje bastante alejado nos encontrábamos bastante
tranquilas pues nos habían confiado una misión tan
grande que sabíamos que teníamos que cumplir sin
duda alguna.
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Figura 4. En la parroquia de Chiguaza
Fuente: Autoras
Durante los cuatro días siguientes nos establecimos
en la comunidad llamada Tsunsuime, pudimos notar
la gran diferencia de vida que llevan las personas de
aquel lugar. Era una comunidad bastante pequeña que
contaba solamente con una escuela que, en realidad,
era una cabaña de madera. La educación es uno de
los aspectos que más nos impactó de dicho lugar, el
poder compartir con niños y jóvenes de una cultura
diferente fue bastante conmovedor, cada sonrisa nos
llenaba enormemente y así es como sabíamos que es-
tábamos cumpliendo correctamente nuestra misión. La
primera acción en misiones es conocer a los miembros
de cada comunidad; en ese momento se reasignan gru-
pos para trabajar con niños y adolescentes en diferentes
actividades (manuales, juegos, dinámicas) en las que
se vivencia valores como el respeto y la solidaridad. La
segunda acción de importancia en nuestra misión es
la pastoral, con todos los miembros de la comunidad
se viven las celebraciones propias de la Semana Santa,
jueves, compartir los alimentos, el lavatorio de pies, el
viacrucis, la bendición del agua y el fuego, para concluir
con una eucaristía en la que celebramos la resurrección
de Jesús y nuestra despedida de la comunidad.
Figura 5. Niños de la comunidad
Fuente: Autoras
En esta experiencia aprendimos muchas cosas, pues
al convivir con una cultura diferente a la de nuestro
origen puede hacernos abrir los ojos hacia la realidad
que viven otras personas, como la manera de compartir
una pequeña casa entre muchos. El no tener una cama,
ni siquiera el poder comer más de una vez al día por la
falta de recursos, es ahí donde se nos abrieron los ojos
y pudimos ver que para cambiar el mundo y ayudar a
las demás personas primero debemos experimentar en
carne propia, lo que es vivir como ellos lo hacían.
Figura 6. Actividad de Semana Santa
Fuente: Autoras
Después de haber vivido esta experiencia, estamos
felices de haber dicho sí, ayudar, servir a los demás y
hacer que su realidad de ver la vida cambie así sea por
un pequeño momento. Sabemos que no es suficiente
pues, aunque las palabras y su sonrisa sincera nos di-
cen gracias, es nuestro corazón el que les grita gracias
por permitirnos compartir su vida y aprender de ellos.
Oratorio María Auxiliadora de Cuenca
El Oratorio de María Auxiliadora comenzó hace vein-
ticuatro años, un 9 de junio. Para Don Bosco crear un
espacio seguro para los jóvenes donde se sintieran ama-
dos y comprendidos era primordial. Fundó el oratorio
como la respuesta a las necesidades de los venes de
su tiempo. De igual manera, María Mazzarello, con la
apertura de los talleres y acogida a niñas huérfanas.
Hoy en día nuestra misión es vivir a plenitud el carisma
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y servicio a nuestros hermanos. El oratorio es un es-
pacio abierto donde los catequistas brindan su amor
incondicional a sus alumnos, donde los niños y venes
pueden ser auténticos y muchas veces salir de su zona
de confort, un lugar donde podemos escuchar y ser
escuchados.
El oratorio es una familia donde siempre estamos
dispuestos a abrir las puertas de nuestro corazón y
permitir entrar a quienes lo necesitan y desean [2].
Todos los sábados los jóvenes y niños están llenos
de alegría y emoción, que es nuestro combustible para
planificar, organizar y preparar todas las actividades, a
ser desarrolladas. Son días donde podemos olvidarnos
de nuestros problemas, así sea por un instante y ju-
gar, que es lo que un niño más anhela. Pero no todo
en esta vida es juego, el oratorio también nos brinda
su momento de acompañamiento tanto para niños y
venes, incluso para los catequistas. Este momento es
preciso si necesitas desahogarte, si estás pasando por
un momento difícil y deseas contárselo a alguien, o si
simplemente necesitas un abrazo.
Figura 7. Niños del oratorio
Fuente: Autoras
Los catequistas buscan que los niños se sientan
cómodos tanto al momento de recibir la catequesis,
como al momento del recreo. A las diez suena la cam-
pana y empieza la mejor parte para todo el oratorio, el
recreo, aquí: niños, jóvenes, catequista y las hermanas
de la comunidad, jugamos, bailamos, saltamos, reímos,
corremos sin dejar a nadie atrás, realizamos diferentes
actividades de recreación. Puedes hacer la bailoterapia
o jugar algún deporte, si bailar no es lo tuyo, puedes
jugar al tiro al blanco y si tu puntería no es muy buena
a lo mejor al jugar cartas puedes mostrar tus dones.
¿Por qué eres catequista? Esta pregunta tiene una
sola y simple respuesta, por los niños, el ser catequis-
tas nos ha enseñado que no siempre vamos a tenerlo
todo, nos ha enseñado diferentes realidades y diferentes
formas de afrontar los problemas. Somos catequistas
porque el simple hecho de escuchar a los niños y apo-
yarlos, aunque no parezca, crea un ambiente hermoso
donde ellos se pueden desahogar y sentirse amados.
Somos catequistas porque no hay mejor regalo que una
sonrisa tan sincera, como la que ellos nos dan cada
día, somos catequistas porque el simple hecho de que
nos cuenten toda su semana súper emocionados, nos
alegra.
Figura 8. Bailoterapia en el recreo
Fuente: Autores
Queremos que los niños, jóvenes y adultos vean un
amigo en nosotros, somos personas que pueden ayudar
a los demás en lo que necesiten, ya que somos venes,
llenos de alegría, para esparcir por el mundo.
Conclusiones
Como jóvenes salesianas queremos transmitir nuestra
alegría y emoción por ayudar a los demás, queremos
que cuando las personas nos vean se contagien de nues-
tra felicidad y carisma salesiano, así se podrán olvidar
o distraer de sus problemas por un momento y solo
disfrutan del hermoso momento que se están viviendo.
Sabemos que la vida siempre tendrá sus altos y bajos,
pero al final del día cada momento y esfuerzo habrá
valido la pena, porque, aunque demos pasos pequeños
o grandes, tarde o temprano vamos a llegar a la meta.
Queremos que las personas se sientan apoyadas por
nosotros, que tengan la confianza para contarnos sus
problemas, sean grandes o pequeños, así nosotras pode-
mos escucharlos y aconsejarlos para guiarlos por un
buen camino en sus decisiones.
En el camino de la investigación 13
En conclusión, podemos decir:
Colmena es una comunidad carismática con-
formada por venes salesianos que ofrecen su
tiempo a comunidades necesitadas para intentar
cambiar sus realidades y enseñarles que, con el
corazón y la obra salesiana, podemos cambiar el
mundo partiendo de actos pequeños que desen-
cadenaran a actos más grandes.
El ayudar a personas de otras partes del país
es algo de valientes, pues hoy en día no muchos
venes están dispuestos a dejar sus comodidades
por ir a compartir con personas que viven otras
realidades. El salir y ayudar es una actitud que
todos deberíamos añadirla a nuestro propósito
de vida, sin importar lo que piensen las demás
personas debemos arriesgarnos a experimentar
nuevas cosas y dedicar nuestra juventud al servi-
cio para así alcanzar una verdadera felicidad.
Ser catequistas nos llena el corazón, una sonrisa
tan sincera, como lo son la de los niños, son nues-
tro motor para seguir. No importa lo cansadas o
incluso estresadas que estemos, siempre hay una
palabrita o acción de los niños que no llena el
alma. Nosotras somos un apoyo para cada niño,
cuando jugamos, bailamos y reímos con ellos,
podemos ver su alegría, así sea una acción tan
pequeña, esos niños lo necesitan más que nunca,
viven en realidad difícil y cada sábado pueden
salir de su zona de confort y olvidarse de sus
problemas.
Agradecimientos
Gracias, una palabra tan simple, pero con un gran
significado. Para comenzar queremos agradecer a nues-
tras familias que siempre nos han apoyado e impulsado
a ser mejores cada día. También queremos expresar
agradecimiento a nuestro amigo y docente, Lcdo. Paulo
Campoverde, de él aprendimos que la edad es solo un
número y todos somos jóvenes de corazón. El Ing.
Rodrigo Pinto, por sus largas horas de trabajo y la
paciencia que nos brindó para que este artículo se
pueda desarrollar de la mejor manera. Finalmente, a
nuestras compañeras que fueron partícipes de la reali-
zación de este artículo, ya que sin el apoyo mutuo no
lo hubiéramos logrado, gracias porque de la amistad
siempre salen las mejores cosas. Solo nos queda por
decir «gracias totales».
Referencias
[1] Unidad Educativa Fiscomisional Salesiana Santa
María Mazzarello. (2018). Movimiento Juvenil
Salesiano Colmena. [En línea]. Disponible en short-
url.at/dglIP
[2] Ávila, B. fmaEl oratorio salesiano como espa-
cio pedagógico. [En línea]. Disponible en short-
url.at/cyGMQ