
En el camino de la investigación 9
dos por y para los jóvenes con el único objetivo de
originar un lugar en donde nos podamos abrir, ser
auténticos, pero, sobre todo, aprender unos de otros.
Estos espacios son: El Movimiento Juvenil Salesiano
Colmena, el Oratorio María Auxiliadora de Cuenca y
la Experiencia Anual de Misiones en Semana Santa.
En las jornadas que se comparten, se puede observar
las distintas realidades en las que viven y que a lo
mejor muchas personas en la actualidad no las conocen
debido a que vivimos en una especie de burbuja que
de alguna manera nos oculta la realidad en la que vive
el mundo, pero los jóvenes la podemos cambiar con
pequeñas acciones, que, aunque suene raro, por más
pequeña que sea la acción que se realiza, deja una
marca más grande en el corazón de la persona que la
recibe.
Palabras clave: movimiento, oratorio, juventud y
misiones
Explicación del tema
La juventud es una etapa llena de nuevas experiencias,
dudas y curiosidades en la que los jóvenes, además,
tienen que pensar en aquello que quieren ser en el fu-
turo. Sin embargo, la respuesta de la mayoría es común:
«Quiero ingresar a la universidad y estudiar una buena
carrera, para asegurar así mi futuro y el de mi familia».
Si bien es una respuesta bastante coherente y acertada,
deberíamos pensar en las cosas que estamos haciendo
hoy.
Movimiento Juvenil Salesiano Colmena
«El Movimiento Juvenil Salesiano Colmena es un es-
pacio juvenil, dinámico y participativo, con identidad
salesiana. Nuestra visión: ser un movimiento juvenil or-
ganizado por paneles, en continua formación, atrayente,
dinámico, que da respuesta a muchos jóvenes, con sen-
tido social y eclesial. Siendo nuestra misión vivir el
proyecto de Jesús con espiritualidad salesiana, y poder
servir con pasión y entusiasmo como María Mazzarello
y Don Bosco» [1].
Este movimiento nos ha enseñado a valorar a nues-
tra familia, ayudar a las personas sin esperar nada a
cambio, ya que un solo acto desde el corazón puede
hacer que las personas tengan fe en los demás. Esto nos
lo demuestra Don Bosco cuando ve a los niños ladrones
entrar a su hogar y él los convence de quedarse.
Figura 1. Encuentro Nacional Colmena
Fuente: Autoras
También nos enseña a ser valiente para poder en-
frentar los problemas de la vida, a mirar otras reali-
dades distintas a la nuestra y lo más importante, servir
con amor a los otros. Los otros niños, jóvenes y adultos
que necesitan ser escuchados.
Incluso debemos contar las veces en las que nos
rompemos en pedazos, porque no todo en la vida es
color de rosa, las veces que llorábamos porque discuti-
mos con nuestros padres por cosas tan simples, o la vez
en que perdimos a algún familiar cercano. Llorar por
estrés, es válido, ya sea porque no entendíamos algún
tema del colegio y no sabíamos qué hacer, o sentíamos
la impotencia de no saber qué hacer cuando ves a una
amiga mal. Somos personas que tienen sus momen-
tos de alegría y tristeza, sentimientos que forman el
carácter y son parte de la vida. En Colmena existe un
programa que forma parte de la dimensión apostólica
que trata temas: humano, cristiano, ecológico y eclesial;
la parte teórica se combina con la práctica vivencial.
En pandemia el mundo entero dio un giro, el miedo
al contagio, a la muerte nos encerró aún más, sin em-
bargo, la tecnología y su buen uso abrieron caminos de
encuentro y apoyo a las demás personas, no basta ver
una sonrisa en su rostro y asumir que todo está bien,
ellas pueden estar rotas por dentro. Nosotros podemos
ayudar preguntando: «Oye, ¿qué tal tu día?». Esto
puede hacer que una persona que se siente sola sepa
que alguien a su alrededor se preocupa por ella. Estar