
28 Juventud y Ciencia Solidaria.
al hecho de equilibrar la salud del individuo a distancia.
Derivados de la física cuántica se tiene a la creatividad
cuántica (curación espontánea), no-localidad cuántica (cu-
ración a través de la oración a distancia) y la causación
descendente con intencionalidad pura (curación espiritual)
son modelos que se encuentran directamente envueltos con
la autocuración. Pero antes tenemos que saber que para
realizar este procedimiento nuestro cuerpo-mente-espíritu
tienen que estar alineados y equilibrados, de manera que
se llegue a sentir una paz, pero no se debe sentir una «paz
pura», ya que si este fuera el caso, el cuerpo físico del indi-
viduo no resistiría y este perdería su vitalidad provocando
la muerte [7].
Expresiones que usa el individuo en su lecho de muerte,
como «estoy en paz» o «ahora estoy listo y puedo irme»,
hacen referencia al haber encontrado finalmente a la tan
ansiada y anhelada paz, que los humanos buscan incans-
ablemente, interpretando e incluso llegando a interpretar
a la vida como sinónimo de «paz satisfactoria y plena».
Siendo realistas es imposible de alcanzar, pero posible de
sentir en momentos cortos y efímeros que hay en la vida de
todos los individuos que existen y tienen conciencia. Una
vez cuando el «ser» puede reconocer sus propios sentimien-
tos, el mismo ya es capaz de canalizar su energía, también
llamada en este ámbito (física cuántica- autocuración) ener-
gía chí, ya sea en nuestro cuerpo o en el otro individuo, sin
ningún tipo de interrupción externa que pueda invadirlo y
desconcentrarlo en su intencionalidad que puede llegar a
curar enfermedades si así se lo desea [7].
Para canalizar la energía tenemos que saber que tanto
el cuerpo-mente-espíritu no se pueden disociar, así como
René Descartes proponía. Porque si uno de estos se separa
puede producir daños o cambios en el cuerpo físico del
individuo, tales como la parálisis del sueño. En la cual el
espíritu se disocia del cuerpo y la mente, provocando que el
individuo no pueda reaccionar ante el deseo de despertar y
se produzca alucinaciones, en las cuales cuerpo-mente son
capaces de sentir y en otras ocasiones ver su espíritu mismo.
Al ser esto algo no difundido provoca miedo y estrés agudo
en la persona que lo experimenta [8].
Cuando tratamos acerca de la canalización de la ener-
gía chí, también nos referimos a la hipnosis, telequinesis
y telepatía, porque requieren de una interconexión entre
individuos. Para poder conocer, el porqué esta conexión es
posible, debemos saber que existe un «campo akáshico», el
cual explica el fenómeno de la no-localidad cuántica, dando
a conocer que todo cuanto existe se encuentra conectado a
través del espacio y del tiempo. La información biológica
que poseen los organismos ayuda a que esa conexión sea
más fuerte. Siendo capaz de conectar mentes, conciencias
y espíritus, llegando a ser «la cosa» el cuerpo físico del
individuo, sin importar la cantidad de tiempo transcurrido
desde que se efectuó la creación o se originó el mismo. Todas
las cosas cuanto existen son globales-cósmicas-universales,
ya que todo está estrechamente conectado y la memoria
de ellas se extiende a todos los lugares y tiempos. Estando
todo esto entrelazado mediante partículas que persisten
independientemente de la cantidad de distancia entre el-
las. Muchos físicos afirman que este entrelazamiento no
únicamente existe en el mundo microscópico, es decir, que
también esto afecta al medio en el cual habitamos, el mundo
macroscópico [9].
Evidencia de ello es que en 1970, Grad reportó que
heridas provocadas en la piel de ratones sanaban mucho
más rápido cuando eran tratadas por sanadores espirituales
[10]. De esa manera, se demostró que los sanadores eran
capaces de reducir anomalías en el cuerpo de los animales.
Pero esto no se quedó paralizado, se ofrecieron voluntarios
(humanos) para realizar este mismo procedimiento, el cual
dio un resultado positivo para esta técnica de curativa
no-localidad cuántica.
Esto es así debido a que la conexión entre las mentes
tiene la capacidad suficiente de producir varios fenómenos
ya mencionados con anterioridad. Tienen un mediador que
es el cerebro; y sus cuerpos producen ondas que se propagan
en el espacio y no pueden ser percibidas por cuerpo-mente-
espíritu no equilibrados y mucho menos alineados, de forma
que estos únicamente son deducidos a través de una com-
pleja cadena de razonamiento.
Experiencia personal
Para realizar este artículo se buscó experiencias investiga-
tivas relacionadas con el cerebro, por lo que se visitó a la
Universidad Politécnica Salesiana para analizar a un in-
strumento denominado Emotiv Epoc [11], equipo creado y
distribuido en EE. UU., que es considerado como un sistema
de radiofrecuencia que a través de señales inalámbricas lo-
gra captar ondas cerebrales, gestos y acciones mentales,
por medio de sensores con dieciséis electrodos distribuidos
en diversos puntos de la cabeza que se adecuan al usuario
[12].
Nos interesó la búsqueda de detectar actividad y a
partir de pruebas nos percatamos que es posible desarrollar
aplicaciones causa-efecto sin necesidad de usar extremi-
dades. Varias han sido las aplicaciones de este dispositivo
para interactuar con un computador. Se determina que
este tipo de dispositivo pueden favorecer prácticas experi-