
En el camino de la investigación 57
mar que la evolución humana ha sido fugaz, en cuanto
constante e imperceptible. El implacable ascenso de
las corrientes digitales ha causado una meticulosa in-
cursión de los más renovados conceptos en materia de
cultura, arte, economía, educación y otras áreas de
interés social dentro de la nueva era. La generación Z
es el recipiente capaz de contener una transición aguda
evidente en el panorama naciente. Los jóvenes, como
componente basal de dicha etapa, deben aprender a
moverse entre las sinuosas carreteras de la era digital.
Al hablar de la tecnología, digitalización o todo
aquello que tenga que ver con las herramientas más
modernas de interacción social, es posible incluir este
componente en decenas de ámbitos y temas de estu-
dio. No obstante, es pertinente resaltar los elementos
de la mercadotecnia, una «ciencia» muy versátil que
está implícitamente reuniendo jugosas alternativas a
su alrededor y, justamente, una de ellas es el apartado
digital.
En sencillas palabras, podemos definir al ‘marke-
ting’ como «la gestión de relaciones redituables con
los clientes» [1]. Con ello, se afirma que toda empresa
o emprendimiento en gestación necesita del marketing
para superarse, crecer y cumplir sus objetivos. Este
enunciado es comprobable a través del simple acto
de mirar con un poco más de prolijidad la realidad
circundante.
Adicionalmente, al combinar el concepto de mar-
keting con el de digitalización, obtenemos una nueva
definición que requiere formas frescas de aplicación.
Tal como afirma Ortiz [2] en una de las publi-
caciones para su sitio web, «el marketing digital (o
marketing online) engloba todas aquellas acciones y
estrategias publicitarias o comerciales que se ejecutan
en los medios y canales de internet». Por lo tanto, esta
ciencia toma una ruta mucho más moderna, tratando
de incursionar en campos propios del nuevo siglo, con
el objetivo básico de ampliarse y adaptarse tanto a las
necesidades de los individuos que ofertan un producto
o servicio, como a los miles de consumidores alrededor
del mundo.
Historia y principios del marketing digital
Al nacer, el término ‘marketing’, en sí mismo, no poseía
un valor equiparable al que tiene en la actualidad. En
1902, cuando el profesor Edward David Jones enun-
cia por primera vez el concepto mientras impartía un
curso para la Universidad de Michigan, no existía un
mercado tan amplio como el de ahora; de hecho, la
producción en masa, avances en cuanto al transporte,
infraestructura y medios de comunicación, apenas es-
taban en sus primeros días de desarrollo, por lo tanto,
sus funciones estaban limitadas a los requerimientos
de aquel siglo [3].
Paulatinamente, según el propio portal Cámara
Madrid [3] el estudio evolucionó partiendo del llamado
Marketing 1.0 en la década de 1910, donde los esfuer-
zos de las empresas se centraban en una producción
y distribución eficientes, sin tener armonía con el con-
sumidor. El Marketing 2.0 de los años 50, en cambio,
destinó sus procedimientos hacia el cliente, tomándolo
como eje principal para enfrentarse a la competencia
que se incrementaba presurosamente. Durante los años
90, la mercadotecnia dio un salto muy notable en medio
del surgimiento del primer modelo de páginas web lla-
mado Web 1.0, puesto que «aparecen los primeros
buscadores acompañados de las primeras plataformas
de transferencia de archivos» [4], dando paso a la in-
clusión de elementos distintos al marketing tradicional,
los cuales trataban de consolidar una marca en torno
a las masivas cantidades de clientes.
Al final, según la evolución presentada por Cámara
Madrid [3], el Marketing 4.0 es propio del nuevo siglo
y su base primordial es la internet, un sistema que
conlleva al aparecimiento del comercio electrónico y
una renovación de las redes sociales al ponerse en mar-
cha la llamada Web 2.0, «misma que se enmarca entre
2004-2008. Los términos: social media y blogging web
aparecen al mismo tiempo que nuevas comunidades
y plataformas interactivas donde ahora se llama al
usuario. . . Es posible comunicarse con la marca o con
otros usuarios online» [4]. Dentro de este espacio tem-
poral, podemos percibir al marketing digital consoli-
dado y a la vez en plena expansión, ciertamente gracias
al nacimiento de la llamada Web 3.0, red informática
que emplea herramientas como «. . . las redes sociales,
blogs, comercio electrónico, medios digitales, videojue-
gos, etc., tiene en cuenta el contexto, las necesidades de
cada usuario, tomando en consideración sus intereses,
ubicación...» [4].