REVISTA
JUVENTUD Y CIENCIA SOLIDARIA:
En el camino de la investigación
La mujer en la música clásica
Paula Victoria Jara Peralta
Mi nombre es Paula Victoria Jara
Peralta. Tengo 16 años. Estudio en el
primer año BGU de la Unidad Educativa
Particular Salesiana María Auxiliadora. Me
gusta tocar el piano, jugar videojuegos y
ver series. No estoy completamente segura
de lo que voy a estudiar en la universidad.
Resumen
La mujer ha tenido que sobrevivir diariamente en una
sociedad prejuiciosa y con estereotipos, que han lle-
gado a tal punto de decir que era incapaz de aprender
igual que un hombre.
Sin embargo, existieron aquellas pioneras que supieron
defender su capacidad frente a cualquiera que quisiera
comprobar lo aptas y preparadas que estaban.
En la música clásica se destacan personajes célebres:
Beethoven, Mozart, Chopin, Vivaldi, Paganini, entre
otros, pero al parecer nadie conoce o sabe de la exis-
tencia de la mujer que logró ser directora de orquesta
en el siglo XX, o también aquellas que, en la actuali-
dad, componen hermosas piezas musicales y no son
renumeradas como se debe; todo esto gracias a que la
industria musical no se atreve a arriesgarse por una
mujer, o mucho menos por cambiar el panorama de la
música clásica.
El presente artículo tiene como objetivo el dar a cono-
cer lo infravalorada que está la mujer en el ámbito
musical, haciendo un reconocimiento a Antonia Brico,
la primera directora de orquesta, pero recalcando que
hoy, casi treinta y tres años, siguen vigentes las brechas
misóginas en este entorno con mujeres que ahora mismo
luchan por este cambio.
Palabras clave: música, historia, mujeres, legado,
desigualdad
Explicación del tema
El motivo principal y por qué la música clásica se
fue desgastando con los años se resume en dos pala-
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80 Juventud y Ciencia Solidaria.
bras: «música comercial», esta, ya sea buena o mala,
de cualquier género, ritmo o estilo, si se vuelve viral
alcanza el éxito deseado, y el público se acostumbra a
eso y de ahí surge el problema.
Por lo general, los temas oscilan entre tres a cuatro
minutos porque, desde la aparición de la radio y las re-
transmisiones en vivo, se especificaba que las personas
perdían el interés si esta duraba mucho, o no se dis-
frutaba si duraba menos de eso. Cabe recalcar que aun
así hay hits musicales que duran más de lo establecido,
en especial en el género del rock, Bohemian Rapsody
de Queen, Stairway to Heaven de Led Zeppelin, Zwei
Jahre de Phrasenmäher, Orion de Metallica, y la lista
continúa.
Para escuchar una composición clásica, normal-
mente, se debe dejar lo que se estás haciendo, prestar
atención. Esto es más que solo enfocarse en escuchar
la letra como algo más repetitivo que un coro, más
bien implica que no descartar a ningún instrumento y
disfrutar de cada intervención de los mismos, ya que
aquí los patrones no son similares, cada uno tiene su
propio papel. Todo es cuestión de prestar atención [1].
Haciendo un análisis en la historia sobre la música
clásica, sobresale el nombre de Antonia Brico. ¿Quién
es ella? Una neerlandesa que se convirtió en directora
de orquesta sinfónica, la cual estaba conformada úni-
camente por mujeres. Antonia, a pesar de mantener
su lucha vigente, fue tomada como el mínimo esfuerzo
para romper la tradición misógina de la sociedad de
ese entonces. No significa que ella no se dedicó a ello,
sino que su nombre y su credibilidad, debido a discrimi-
nación y falta de apoyo, fueron más grandes que su
voluntad.
Figura 1. Antonia Brico en sus días de orquesta
Fuente: [2]
La sociedad la llevó a toda clase de humillaciones,
empezando desde su madre adoptiva, quien le exigía de
manera repetida dinero para subsistir, hasta la de los
músicos que no aceptaban ser dirigidos por las manos
de una mujer [3].
Sin embargo, uno de sus logros más conmemorados,
fue en 1930 pudo dirigir a una de las orquestas más
prestigiosas: La filarmónica de Berlín, aunque como
una invitada más.
Para 1947, Brico se instaló en Denver; su pequeña
orquesta se fue destruyendo poco a poco, tras varios
años de intentar e intentar, pasó de conformar su
orquesta solo por mujeres a incluir algunos hombres
también. Sin embargo, esto no significó aceptación del
público, sino más abandono por su parte, ya que ellos
decían perder el interés por esta revolución [3].
Su legado quedó casi en el olvido, hasta que, en
1989, la rusa Veronika Dudárova pasó de asistente a
directora, y consiguió dirigir la Orquesta Sinfónica
Estatal de Moscú.
Al parecer, a nadie le interesaba mucho este tema.
En el 2018 Global Women in Music for Human Rights
recibió más de quinientas partituras, de cientos de
países. Entonces, el problema no es que las mujeres
no están ahí, las mujeres están allí. ¿Si están allí
entonces porque no son conocidas? [4]. Las mujeres
eran discriminadas, pero ellas también se hacían de
menos por muchas razones, porque si le preguntáramos
a cualquiera, incluidas propias mujeres si conoce a
una sola compositora clásica, no sabría responder de
ninguna manera, confirmando así que esto es cierto,
nadie les da relevancia alguna.
Viendo este tipo de situación, la organización es-
pañola AMCE, junto a asociaciones clásicas y moder-
nas, se juntaron para recoger datos reales sobre cuántas
mujeres conformaron en realidad, o fueron parte de
los procesos de creación y dirección musical de las
orquestas [65].
Figura 2. Datos sobre obras interpretadas
Fuente: [2]
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Figura 3. Datos sobre directores
Fuente: [2]
Los datos que se recogen son desilusionantes. Al
parecer, de todas las orquestas participantes en el estu-
dio conformadas por 309 compositores, resumen única-
mente a 10 mujeres en un proceso musical concreto, y
de estas, 7 seguían con vida. Además de contar con 167
directores, quienes 8 de ellos eran mujeres, queda mu-
cho que desear o de en reflexionar sobre qué implica
ser mujer, queriendo seguir tu pasión, para solo darte
cuenta de que llegamos aquí. ¿Es intencional lo que está
pasando? Tal vez no, ya que para los datos tan desalen-
tadores que se expusieron, estos no frenan los esfuerzos
actuales de quienes quieren cambiar este mundo, y
entre ellas se encuentran muchas mujeres directoras
de orquesta decidiendo unirse a este cambio gracias
a resultados de tanta desigualdad, como lo es Isabel
López, fundadora de la OSMUM (Orquesta Sinfónica
de Mujeres de Madrid) o también Natalia Vergara líder
de AMCE (Asociación de Mujeres Creadoras) [5].
Alguien más destaca, ella es Andrea Vela, la única
mujer directora de orquesta en Ecuador. Su pasión
nace desde muy pequeña, y decide ponerse un objetivo
desde los 7 años de edad, que a las 16 ya se había
cumplido cuando ya trabajaba en la orquesta más
importante del país.
Figura 4. Andrea Vela, la primera directora de orquesta
ecuatoriana
Fuente: [2]
Estuvo cinco años en China, donde obtuvo su beca
para estudiar una maestría en Dirección de Orquesta
en Shanghái. Ha dirigido más de seis orquestas inter-
nacionales, y ha estado al frente de muchos proyectos
musicales variados. Pero según Andrea, Ecuador no
está listo para descartar el machismo a mano de la
cultura, para ella el machismo, envidia y mezquindad
son negativos, sin permitir que se pueda florecer en lo
que ella cree firmemente es su vocación [6].
Limitarse solo al sonido del violín era algo que no
me llenaba por completo, descubrí que trabajar con el
denominado instrumento de cien cabezas era lo que me
apasionaba.
Andrea Vela
Conclusiones
Cualquier mujer puede lograr lo que se proponga y
no exclusivamente en el campo musical, sino que esté
donde esté es capaz de cambiar muchas mentes atas-
cadas en el pasado. Esta es una de muchas historias,
y otras se están forjando ahora mismo, pero en reali-
dad hay que preguntarnos qué hacer en el presente
para seguir innovando más allá. La mujer en la música
clásica es uno de los temas con mínima mención alguna,
aunque debería ser incluso más que eso, puesto que
desde diferentes análisis, luchas e historias pasadas,
nacen quienes están listos para guiar una nueva forma
de convertir el mundo. No dejemos de lado a todas
aquellas mencionadas y que luchan cada día, ni tam-
poco a quienes conformaron ese pasado casi olvidado,
porque si algo se puede rescatar de ello es el espíritu
para continuar.
Referencias
[1] J. P. Pérez. (2020, 23 julio). ¿Por qué la música
clásica está infravalorada?. [En línea]. Disponible
en shorturl.at/cdI89.
[2] Platea Magazine. [En línea]. Disponible en short-
url.at/rvISX
[3] Larenas, F. L. (2021, 4 septiembre). Antonia Brico
y la ruptura de l a discriminación en la música. [En
línea]. Disponible en shorturl.at/ipDKQ.
82 Juventud y Ciencia Solidaria.
[4] L. Quiñones (2020, 23 junio). Mujeres en la música,
silenciadas por la desigualdad de género. [En línea].
Disponible en shorturl.at/kqILN
[5] Cabello, R. C. (2019, 17 octubre). Mujeres en la
música clásica: discriminación, sexismo y falta
de conciliación. [En línea]. Disponible en short-
url.at/ehixW.
[6] Hidalgo, K. (2021, 29 julio). La historia de Andrea
Vela: la primera directora de Orquesta del Ecuador.
[En línea]. Disponible en shorturl.at/fquzP.