REVISTA
JUVENTUD Y CIENCIA SOLIDARIA:
En el camino de la investigación
Las consecuencias del uso de pantallas
en los adolescentes
Lisseth Priscila Gonzáles Vázquez, Fabiana Alexandra Pinos Sarmiento
Mi nombre es Lisseth Priscila Gonzáles
Vázquez, tengo 16 años, estudio el segundo
año de BGU en la Unidad Educativa
Fiscomisional La Salle, en Azogues. Me
gusta escuchar música, estar con mis amigos
y mi familia. En la universidad quiero
estudiar Medicina.
Mi nombre es Fabiana Alexandra
Pinos Sarmiento, tengo 16 años y estudio
el segundo año de bachillerato en la Unidad
Educativa La Salle, en Azogues. En mis
tiempos libres me gusta leer, escuchar
música y pasar tiempo con mi familia y
amigos. Quiero estudiar Medicina en la
universidad.
Resumen
El objetivo del siguiente trabajo es demostrar los efec-
tos negativos que las pantallas de teléfonos celulares,
tabletas o computadoras pueden producir al usarse
continuamente.
Las personas cada día están más inmersas en la tec-
nología, los adolescentes son el grupo más afectado
dado que no tienen el suficiente control del tiempo en
el que pasan frente a una pantalla, así mismo existe
poca supervisión por parte de los padres. El excesivo
uso de dispositivos electrónicos puede generar ciertos
daños visuales y fisiológicos, dentro de los fisiológicos
encontramos irregularidades en el ciclo natural del
sueño. La luz azul que emiten estos dispositivos puede
llegar a provocar un deterioro en nuestra salud.
Palabras clave: adolescentes, luz azul, pantalla, de-
terioro, tecnología
Explicación del tema
Durante los últimos años nos hemos percatado que
gracias al internet en nuestras actividades diarias, e
incluso en nuestras relaciones sociales, interviene el uso
de algún aparato electrónico. Los adolescentes pasan
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20 Juventud y Ciencia Solidaria.
la mayor parte de su tiempo mirando pantallas en dis-
positivos electrónicos tales como: celulares, tabletas o
computadoras. Por ende, al pasar mucho tiempo frente
a un dispositivo y al no fijarse en las horas, se están
haciendo un daño a mismo sin darse cuenta. Todo
esto debido a que las pantallas electrónicas emiten
una luz azul que llega a ser dañina. Es necesario ser
organizado para poder controlar las horas que pasamos
conectados, ya que de esta manera podremos llevar a
cabo más actividades productivas en el día.
Se debe recalcar que este problema, muchas ve-
ces, comienza en la infancia. Esto porque, desde muy
temprana edad, los niños se encuentran expuestos a
pantallas digitales, sobre todo en el juego, llegando al
punto de frotarse los ojos por el agotamiento [1]. Cada
vez existe menos supervisión sobre los niños cuando
utilizan alguno de estos dispositivos: el control del
tiempo de uso debería ser trabajo de los padres. Sin
embargo, no se le da tanta importancia, ignorando las
consecuencias que podrían generar en su adolescencia.
Según la Unicef, los niños y adolescentes menores
de 18 años aproximadamente representan uno de cada
tres usuarios de Internet alrededor del mundo. De
igual manera, se revela que los niños están accedi-
endo a Internet a edades cada vez más tempranas. En
ciertos países, los niños menores de 15 años tienen la
misma probabilidad de usar Internet que los adultos
que tienen más de 25 años. Esto pese a que son vulnera-
bles no solo a los efectos de la luz azul que emiten las
pantallas, sino en lo que tiene que ver con su integridad
y privacidad [2].
Cuando se abusa del uso de las pantallas se pone
en riesgo la salud visual. Esto se debe a que al man-
tener la vista fija en una pantalla por un periodo de
tiempo determinado, estamos realizando un esfuerzo
que provoca que nuestra salud visual se agote. Otra
consecuencia es la disminución a la hora de parpadear
puesto que los ojos se encuentran abiertos provocando
sequedad ocular, irritación o visión borrosa [3].
A todo esto se lo conoce como “fatiga ocular digi-
tal”, fenómeno que se produce debido a que nuestros
ojos y cerebro responden de manera distinta a los
elementos de un computador en comparación a los ele-
mentos que se encuentran de forma física. Frente a un
documento impreso, nuestros ojos no tienen problema
para enfocar un material que tiene caracteres negros
bien definidos, a diferencia de un ordenador que no
tiene la misma definición ni contraste [4].
Al estar al frente de un ordenador se corre el riesgo
de perjudicar nuestra salud visual, ya que se emite
una luz azul que contiene entre 380 y 475 nanómetros,
poniéndolo en el espectro electromagnético más grande
que el ojo puede recibir [5].
Según Argilés et al. (2016) [6], un 75 % de los usua-
rios que trabajan al frente de una computadora por
9 horas llegan a tener problemas con su salud visual.
Por otro lado, varios autores han señalado que el 90 %
de las personas se quejan de alguna molestia visual al
cabo de 3 horas. Esto se debe a que al pasar al frente
de un ordenador nuestra vista está siendo afectada por
una luz azul que llega directamente a la retina y al
nervio óptico. Otras investigaciones han demostrado
que pasar horas y horas frente a una pantalla afecta
la productividad laboral, la precisión y la comodidad.
La exposición prolongada a la luz azul de las pan-
tallas durante la noche puede llegar a interrumpir el
ciclo natural del sueño, pues es una fuente de constante
estimulación [7]. Además, al estar mucho tiempo tras
un dispositivo electrónico perdemos valiosas oportu-
nidades de interactuar directamente con otras personas,
lo que genera retrasos en el aprendizaje y habilidades
sociales. Otro efecto negativo es el desempeño escolar;
pues los estudiantes se mantienen tan ocupados en
un dispositivo en actividades lúdicas u otras, que se
olvidan de las tareas que deben hacer [8].
La clasificación para detectar los problemas vi-
suales o algunos síntomas que se asocian con el SVI
(Síndrome Visual Informático) se divide de la siguiente
manera:
Astenotípicos: dolor ocular, ojos cansados
Superficie ocular: ojos llorosos, irritación, ojo
seco
Visuales: visión borrosa, visión doble
Para combatir ciertos problemas de fatiga visual
provocados por la luz azul de las pantallas, y evitar
la aparición de algunos de los síntomas mencionados,
hay que tomar en cuenta ciertos factores, como lo es
la correcta distancia entre un ordenador y la persona,
evitar tener al 100 % el brillo de la pantalla para no
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provocar cansancio ocular, mejorar la luminosidad am-
biente y también se recomienda mirar un objeto lejano
dos veces cada hora para poder descansar la mirada.
Si es posible, se recomienda utilizar lágrimas artifi-
ciales que ayudan a humectar los ojos y usar gafas de
protección. [9]
Para esta investigación se realizó una encuesta so-
bre el tiempo aproximado que una persona pasa frente
a una pantalla. La encuesta se aplicó a 91 estudiantes
de la ciudad de Azogues, en edades de entre 14 a 18
años, logrando obtener los siguientes resultados:
Figura 1. Tipos de quemaduras
Fuente: Autoras
En la Figura N°1 se observa que el 41 % de es-
tudiantes encuestados están frente a una pantalla de
3 a 4 horas; le sigue el 35 % que corresponde de 5
a 7 horas. Según el National Heart Lung and Blood
Institute (2013) [10], los expertos de la salud afirman
que el tiempo estimado para encontrarse al frente de
una pantalla es de 1 a 2 horas al día, sin embargo, este
dato se obtuvo solo por un 16 % de los encuestados,
dándonos a entender que es un porcentaje bajo de estu-
diantes los que hacen un buen uso de sus dispositivos
electrónicos.
Conclusiones
La situación actual en la que viven los adolescentes y el
tiempo que emplean en el uso de dispositivos electróni-
cos, es muy diferente a lo que pasaba con respecto a la
adolescencia de nuestros padres. Hoy, desde la infancia,
los chicos crecen en medio de la tecnología, sin tomar
en cuenta los daños que su abuso puede generar con
el pasar de los años. Para aquello, hay que controlar
las horas en las que se está expuesto al ordenador.
En los datos presentados en la investigación se
manifestó que el uso exagerado de pantallas está pro-
duciendo un daño en nuestra salud ocular por estar
muy cerca de la pantalla y por las luces que emite el
dispositivo, especialmente por la luz azul que, se ha
demostrado, causa daños en los ojos y es la respons-
able de cuadros de insomnio. Frente a esto, se aconseja
limitar el uso de dispositivo antes de dormir. No ob-
stante, cabe mencionar que para una mejor salud visual
es preferible poner en práctica las recomendaciones
señaladas en este informe.
Referencias
[1] Healthy Children, (2021). «Razones para darles a
los ojos de su hijo un descanso de las pantallas».
[En línea] Disponible en: https://tinyurl.com/572acsny
[2] UNICEF, (2017). Niños en un mundo digital. Unicef
para cada niño, 40
[3] Amo, E., (2022). «Cómo proteger nuestros
ojos de las pantallas». Oftamologos Martinez
de Carneros Madrid. [En línea]. Disponible en
22 Juventud y Ciencia Solidaria.
https://tinyurl.com/yck2wt4z
[4] Heiting, Gary OD y Wan, Larry OD, (2020). «Sín-
drome visual informático: Síntomas y tratamiento».
Todo sobre visión. [En línea]. Disponible en:
https://tinyurl.com/4eftn5yr
[5] Pantallas Led, (2017). «Luz led y sus peligros
para la sobreexposición». [En línea]. Disponible
en: https://pantallasled.net/luz-azul/
[6] Argilés, M., Cardona, G., & Perez-Cabré, E.
(2016). «Como afectan las pantallas electróni-
cas al sistema visual». Gaceta. Universidad Politéc-
nica de Cataluña. [Archivo PDF]. Disponible en
https://tinyurl.com/mr6a2j57
[7] Porter, D., (2022). «Los dispositivos electrónicos y
la vista». American Academy of Ophthalmology. [En
línea]. Disponible en https://tinyurl.com/3us45upe
[8] Healthy Children. (2022). «Estar constantemente
conectado: beneficios y efectos nocivos del con-
sumo digital en niños y adolescentes». Ameri-
can Academy of Pediatrics. [En línea]. Disponible
en https://tinyurl.com/3w65jm33
[9] Fatiga visual, (2017). « ¿Cómo afectan las pantallas
a los ojos? ». Instituto Oftalmológico
Fernández Vega. [En línea]. Disponible en
https://tinyurl.com/4h3ncejh
[10] National Heart Lung and Blood Institute. (2013).
«Limite el tiempo frente a la pantalla». NIH. [En
línea]. Disponible en https://tinyurl.com/464spe8s.