
20 Juventud y Ciencia Solidaria.
la mayor parte de su tiempo mirando pantallas en dis-
positivos electrónicos tales como: celulares, tabletas o
computadoras. Por ende, al pasar mucho tiempo frente
a un dispositivo y al no fijarse en las horas, se están
haciendo un daño a sí mismo sin darse cuenta. Todo
esto debido a que las pantallas electrónicas emiten
una luz azul que llega a ser dañina. Es necesario ser
organizado para poder controlar las horas que pasamos
conectados, ya que de esta manera podremos llevar a
cabo más actividades productivas en el día.
Se debe recalcar que este problema, muchas ve-
ces, comienza en la infancia. Esto porque, desde muy
temprana edad, los niños se encuentran expuestos a
pantallas digitales, sobre todo en el juego, llegando al
punto de frotarse los ojos por el agotamiento [1]. Cada
vez existe menos supervisión sobre los niños cuando
utilizan alguno de estos dispositivos: el control del
tiempo de uso debería ser trabajo de los padres. Sin
embargo, no se le da tanta importancia, ignorando las
consecuencias que podrían generar en su adolescencia.
Según la Unicef, los niños y adolescentes menores
de 18 años aproximadamente representan uno de cada
tres usuarios de Internet alrededor del mundo. De
igual manera, se revela que los niños están accedi-
endo a Internet a edades cada vez más tempranas. En
ciertos países, los niños menores de 15 años tienen la
misma probabilidad de usar Internet que los adultos
que tienen más de 25 años. Esto pese a que son vulnera-
bles no solo a los efectos de la luz azul que emiten las
pantallas, sino en lo que tiene que ver con su integridad
y privacidad [2].
Cuando se abusa del uso de las pantallas se pone
en riesgo la salud visual. Esto se debe a que al man-
tener la vista fija en una pantalla por un periodo de
tiempo determinado, estamos realizando un esfuerzo
que provoca que nuestra salud visual se agote. Otra
consecuencia es la disminución a la hora de parpadear
puesto que los ojos se encuentran abiertos provocando
sequedad ocular, irritación o visión borrosa [3].
A todo esto se lo conoce como “fatiga ocular digi-
tal”, fenómeno que se produce debido a que nuestros
ojos y cerebro responden de manera distinta a los
elementos de un computador en comparación a los ele-
mentos que se encuentran de forma física. Frente a un
documento impreso, nuestros ojos no tienen problema
para enfocar un material que tiene caracteres negros
bien definidos, a diferencia de un ordenador que no
tiene la misma definición ni contraste [4].
Al estar al frente de un ordenador se corre el riesgo
de perjudicar nuestra salud visual, ya que se emite
una luz azul que contiene entre 380 y 475 nanómetros,
poniéndolo en el espectro electromagnético más grande
que el ojo puede recibir [5].
Según Argilés et al. (2016) [6], un 75 % de los usua-
rios que trabajan al frente de una computadora por
9 horas llegan a tener problemas con su salud visual.
Por otro lado, varios autores han señalado que el 90 %
de las personas se quejan de alguna molestia visual al
cabo de 3 horas. Esto se debe a que al pasar al frente
de un ordenador nuestra vista está siendo afectada por
una luz azul que llega directamente a la retina y al
nervio óptico. Otras investigaciones han demostrado
que pasar horas y horas frente a una pantalla afecta
la productividad laboral, la precisión y la comodidad.
La exposición prolongada a la luz azul de las pan-
tallas durante la noche puede llegar a interrumpir el
ciclo natural del sueño, pues es una fuente de constante
estimulación [7]. Además, al estar mucho tiempo tras
un dispositivo electrónico perdemos valiosas oportu-
nidades de interactuar directamente con otras personas,
lo que genera retrasos en el aprendizaje y habilidades
sociales. Otro efecto negativo es el desempeño escolar;
pues los estudiantes se mantienen tan ocupados en
un dispositivo en actividades lúdicas u otras, que se
olvidan de las tareas que deben hacer [8].
La clasificación para detectar los problemas vi-
suales o algunos síntomas que se asocian con el SVI
(Síndrome Visual Informático) se divide de la siguiente
manera:
• Astenotípicos: dolor ocular, ojos cansados
•
Superficie ocular: ojos llorosos, irritación, ojo
seco
• Visuales: visión borrosa, visión doble
Para combatir ciertos problemas de fatiga visual
provocados por la luz azul de las pantallas, y evitar
la aparición de algunos de los síntomas mencionados,
hay que tomar en cuenta ciertos factores, como lo es
la correcta distancia entre un ordenador y la persona,
evitar tener al 100 % el brillo de la pantalla para no