REVISTA
JUVENTUD Y CIENCIA SOLIDARIA:
En el camino de la investigación
Percepciones juveniles del machismo y
feminismo
Valeska Dayanna Barsallo Llamuca, María Paula Arévalo Briones,
Maylin Paulette Rizo Luna, Samuel Eduardo Villarroel Lamilla
Mi nombre es Valeska Dayanna Barsallo
Llamuca, tengo 15 años, estudio en el
colegio Salesiano Domingo Comín y estoy
cursando el primer año de Bachillerato.
Me gusta leer y cocinar. En la universidad
quiero estudiar Pediatría.
Mi nombres es María Paula Aré-
valo Briones, tengo 15 años, y estoy en
colegio salesiano Domingo Comín. Mis
hobbies son dormir, escuchar música y hacer
ejercicio. En el futuro quisiera prepararme
para ser cardióloga.
Mi nombre es Maylin Paulette Rizo
Luna, tengo 15 años y estudio en el colegio
salesiano Domingo Comín. Mis hobbies son
leer, pintar, escuchar música, jugar vóley
y aprender a jugar fútbol, mi meta en un
futuro es ser Cirujana con esp ecialización
en cardiología.
Samuel Eduardo Villarroel Lamilla,
tengo 15 años, estudio en el colegio Domingo
Comín y estoy cursando el primer año de
bachillerato. Me gustan los videojuegos y
la música. En la universidad me gustaría
estudiar Medicina, y especializarme en
cardiología.
Resumen
El presente artículo plantea una reflexión sobre los ex-
tremos del machismo y feminismo como dos corrientes
contradictorias e irreconciliables de personas que aún
consideran la superioridad del uno sobre el otro en
materia de género. A través de una encuesta aplicada
a estudiantes de una institución educativa se logra
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24 Juventud y Ciencia Solidaria
evidenciar que los venes consideran que estas dos co-
rrientes extremas no deben existir. La mentalidad más
abierta de los jóvenes favorece el trabajo en equipo en
condiciones de igualdad de oportunidades para ambos
géneros.
Palabras clave: machismo, feminismo, extremismo,
género, movimientos
Explicación del tema
Desde inicios de la humanidad, el machismo, era una
forma imposición del hombre sobre los demás. Se cree
que el machismo inició por la supuesta supremacía
del hombre sobre la mujer, al ser más fuerte, no solo
físicamente por sus particularidades anatómicas, sino
también porque era quien llevaba el sustento al hogar
siendo él el responsable de la caza, entre otros aspectos.
Desde muy pequeñas, a las niñas se les decía que
ellas debían jugar con muñecas y los niños con carros,
que el rosado es para las niñas y el azul para niños.
Las cosas del hogar las debían de hacer solo las niñas.
De esta forma, niños y niñas crecieron con esa mentali-
dad, cuando en realidad tanto niñas como niños deben
aprender a realizar los quehaceres del hogar. También,
deben poder ser y hacer lo que ellos desean, sin miedo
a que se les discrimine porque un joven quiera ser chef
o diseñador de modas o, en su defecto, que una mujer
quiera ser militar o ingeniera mecánica.
El machismo es la actitud de superioridad de los
hombres sobre las mujeres [2], también se refiere a
costumbres sociales diseñadas para promover el avance
y predominio de los hombres en detrimento de las mu-
jeres. El machismo no tiene lado positivo o puntos a
favor, ya que solo se engrandece al hombre y a la mujer
se le resta todo valor.
Algunos críticos también consideran que la dis-
criminación contra otros grupos sociales, como los
homosexuales, es machismo [3].
El machismo es una actitud del hombre hacia la mu-
jer que se manifiesta con actitudes fuertes y grotescas,
y en ocasiones hasta de rechazo y negatividad a todo lo
que hace una mujer. Lo que impacta aún del machismo
es básicamente la forma despectiva de referirse a las
mujeres, considerándolas con menosprecio, como seres
humanos de más bajo valor social o moral que el hom-
bre.
Ya era evidente la superioridad de los varones en
las estructuras de poder, con el respaldo de la fuerza
bruta. Esta condición se ha mantenido hasta hoy; con
toda suerte de argumentos falaces se adujo que el
hombre tiene más capacidad intelectual para los pro-
cesos ordenados de la ciencia y la matemática, tesis
desvirtuada,
pues está claro que estas disciplinas tienen impor-
tantes componentes intuitivos, por un lado, y que no
hay diferencia práctica en procesos racionales entre
hombres y mujeres [4].
El machismo es el mayor obstáculo para lograr
soluciones de convivencia más armónicas, eficientes
y creativas. Es obvio que induce el desperdicio de la
mitad de los recursos humanos de la sociedad, pues
el número de mujeres y hombres es bastante similar.
Valorar la diferencia de géneros no significa legitimar
la subordinación de la mujer; y es necesario para en-
frentar los retos de esta época [4].
Algunas de las consecuencias del machismo son
que, en el campo de la comprensión de la sexualidad,
esta queda reducida al paradigma masculino, dejando
de lado el modo de entender la sexualidad de la mujer.
Esto se evidencia en la cultura, el ambiente, en el modo
en cómo se educa a nuestros venes, en la violencia
física brutal, en una violación, y el continuo bombardeo
hacia la mujer quien debe modificar su sensibilidad en
el campo sexual para satisfacer la sexualidad masculina
[5].
El feminismo, por otro lado, es un movimiento
político, social, académico, económico y cultural, que
busca crear conciencia y condiciones para transformar
las relaciones sociales, lograr la igualdad entre las per-
sonas, lograr tener derechos y eliminar cualquier forma
de discriminación o violencia contra las mujeres.
El propósito del movimiento feminista es parar
la discriminación o cualquier violencia contra la mu-
jer o para la mujer [6]. Inicia a finales del siglo XVIII
cuando se produjeron las primeras opiniones favorables
en torno a la integración social de la mujer. Aunque el
feminismo no constituye un cuerpo de ideas cerrado,
podemos decir que este es un movimiento político in-
tegral contra el sexismo en todos los terrenos: jurídico,
ideológico y socioeconómico, que expresa la lucha de
las mujeres contra cualquier forma de discriminación
En el camino de la investigación 25
[1].
Al extremo del feminismo también se lo conoce
como feminismo radical. Este movimiento sostiene que
la raíz de la desigualdad social es el patriarcado [1]. El
feminismo no excluye ni pretende dominar al varón,
este movimiento surgió con la finalidad de defender los
derechos de las mujeres pero con el pasar de los años
esta definición se ha ido distorsionando.
Con el paso del tiempo, ciertas mujeres comen-
zaron a llevar al movimiento feminista a otra orilla, al
punto de que ahora el feminismo está mal visto pues
se lo muestra como un movimiento que quiere dar a
entender que las mujeres valen más que los hombres.
En estos tiempos, el feminismo se ha convertido en
un tema un poco delicado ya que no solo se lo usa para
defender la igualdad entre hombres y mujeres, que es
su objetivo primario, si no que a través del vandalismo,
destrucción de la propiedad, insultos discriminatorios,
etc., han llevado la lucha por sus derechos a una vio-
lación de los derechos de los demás.
En el siglo XVIII, Olympe de Gouges, fue una de
las primeras feministas que luchó por sus derechos sin
dañar la integridad y derechos del hombre. Nacida con
el nombre de Marie Gouze, esta mujer que hizo historia
durante la Revolución Francesa, no solo defendió los
derechos de la mujer sino también el de los hombres,
pues su lucha era por la igualdad. Hoy, en el siglo XXI
lamentablemente varias protestas de esta lucha por
la igualdad del hombre y de la mujer no han sido las
mejores al tratar de imponer el feminismo radical.
A veces se percibe al feminismo como algo mu-
cho menos plural y diverso de lo que efectivamente es.
En algunos casos se silencian los debates no resueltos
dentro del propio movimiento feminista, precisamente
aquellos que ponen en evidencia su pluralidad: la pros-
titución, la gestación subrogada, la pornografía, el
papel de los transexuales. Sobre estos y otros asuntos
suelen aparecer como posiciones incuestionables del
movimiento feminista aquellas que lo son solo de una
parte del mismo [7]. Por otro lado, el feminismo no es
contrario al machismo, pues todavía hoy existe una
equivocada comprensión del término, ello derivado del
desconocimiento. El machismo es una conducta ani-
malesca del hombre, violenta, dominadora y agresiva,
el feminismo no es su contraparte, pues su contraparte
sería el hembrismo o matriarcado, como un modelo de
imposición violenta y dominadora de las mujeres sobre
los hombres [8].
El feminismo es una lucha de los derechos e igual-
dad de la mujer con el hombre y el machismo es una
forma violenta y de burla hacia la mujer, creyéndola
menos en la sociedad.
Para conocer lo que los venes estudiantes de la
Unidad Educativa Domingo Comín piensan respecto a
esta temática se aplicó un cuestionario online mediante
Google Forms a 75 personas de ambos sexos de entre
14 a 16 años del primero de bachillerato. A la pre-
gunta ¿Conoce usted a alguien que sea machista
o feminista?, el 57,3 % de la población encuestada
respondió que conoce de alguien que sea machista
o feminista, mientras que el 42,7 % respondió que no,
es decir, que nadie de su círculo social o familiar es
feminista o machista, tal como se muestra en la Figura
1.
Figura 1. ¿Conoces a alguien que sea machista o feminista?
Fuente: Autores
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En la Figura 2, se exponen las respuestas a la
pregunta ¿Está usted a favor o en contra del
machismo? Aquí el 94,7 % indica estar en contra del
machismo, en tanto que el 5,3 % respondió estar a
favor.
Figura 2. ¿Estás a favor o en contra del machismo?
Fuente: Autor
Respecto a la pregunta ¿Estás a favor o en con-
tra del feminismo?, el 57,3 % dijo estar en contra
del feminismo, y el 42,7 % respondió estar a favor tal
como se observa en la Figura 3.
Figura 3. ¿Estas a favor o en contra del feminismo?
Fuente: Autor
Conclusiones
El extremismo, tanto en el machismo como en el fem-
inismo, no es un criterio aprobado por la mayoría
de los venes encuestados; al contrario, ellos consid-
eran inadecuado que las personas lleven al extremo
sus ideo- logías de género e indican estar en contra
de dichos extremos. La mentalidad de los venes al
considerar tanto al hombre como a la mujer en igual-
dad de condiciones y oportunidades prevé que en el
futuro se puedan desarrollar mayores actividades de
trabajo en equipo para ambos géneros, sin embargo,
en la presente investigación se puede determinar que
muchas personas piensan que el feminismo es similar
al machismo, pero en versión femenina, razón por la
cual se debería dar a conocer la definición correcta de
estos términos. Los jóvenes estamos más consientes
sobre la diferencia de género que existe no solo a nivel
nacional, sino también a nivel mundial, y esperamos
seguir formando un país más equitativo con igualdad
de oportunidades para todos.
Agradecimientos
Nuestro reconocimiento a los estudiantes que partici-
paron en el cuestionario aplicado en esta investigación.
Referencias
[1] R. M. Manzano, N. V. Ochoa, P. P. Franco
y S. L. Romero, (2021). «Análisis del femi-
nismo radical en la sociedad según el Método
General de Solución de Problemas y Dia-
En el camino de la investigación 27
grama de Ishikagua,» Dilemas contemporáneos:
educación, política y valores. Scielo. Disponible en:
https://doi.org/10.46377/dilemas.v8i.2685.
[2] RAE, «Real Academia Española,» [En línea].
Disponible en: https://dle.rae.es/machismo.
[3] F. Yubero, (2011). «El machismo y los elementos
sociales que influyen», Blog, La Nave Va. [En línea].
Disponible en: https://shorturl.at/kvxF2
[4] Ortiz, D. (2021, noviembre 11). «Por qué el
machismo es un error para la sociedad». UDEP Hoy.
[En línea]. Disponible en: https://shorturl.at/lLSX2
[5] S. Pérez, (2023). «Perspectiva de género en el dere-
cho del trabajo y de la seguridad social,» Revista
IDEIDES, 2023.
[6] X. Vegas, (2019) « Elementos positivos y negativos
de la cuarta ola feminista» Batura: Blog
de Xavel Vegas. [En línea]. Disponible en:
https://shorturl.at/acFRT
[7] FUNDEU, (2018) « Feminismo no es lo contrario
de machismo», Efeminista. [En línea]. Disponible
en: https://shorturl.at/jxGR0