REVISTA
JUVENTUD Y CIENCIA SOLIDARIA:
En el camino de la investigación
Uso de pieles animales en la moda
Nayeli Damaris Cedillo Mindiola, Emily Scarleth Aldaz Torres,
María Emilia Jiménez Sánchez, Samantha Michelle Quizhpi Ordoñez
Mi nombre es Nayeli Damaris Cedillo
Mindiola, tengo 16 años y estudio en
la Unidad Educativa Fiscomisional Sor
Teresa Valsé, actualmente estoy cursando
el segundo año de bachillerato paralelo A.
Asimismo, estoy estudiando en el Conser-
vatorio José María Rodríguez estando en
formación en danza, cursando el octavo año
de bachillerato.
Mi nombres es Emily Scarleth Al-
daz Torres, tengo 16 años y estudio en
la Unidad Educativa Fiscomisional Sor
Teresa Valsé, curso el segundo año de
bachillerato. Me gusta bailar, cantar, jugar,
entre otras cosas. Quiero estudiar teatro en
la Universidad.
Mi nombre es María Emilia Jiménez
Sánchez, tengo 17 años. Estudio en la
Unidad Educativa Fiscomisional “Sor
Teresa Valsé”, actualmente estoy cursando
el segundo año de bachillerato paralelo “A”.
Me gusta leer, escuchar música y dibujar.
Samantha Michelle Quizhpi Ordoñez,
tengo 16 años y. estudio en la Unidad Educa-
tiva Fiscomisional Sor Teresa Valsé, curso el
segundo año de bachillerato y estoy cursando
el décimo año de bachillerato en el Conserva-
torio de Música José María Rodríguez, con
especialización en violín. Soy integrante ac-
tivo de la Orquesta Sinfónica Juvenil del
Conservatorio. Me gusta la música, cantar,
jugar y experimentar nuevos retos.
Resumen
El uso de pieles de animales en la moda ha sido un
tema controversial en la sociedad. Actualmente, es-
tas prendas se encuentran en las industrias y granjas
peleteras, donde matan a millones de animales con
violencia y crueldad. A pesar de esto, el consumo ma-
sivo de estas prendas sigue siendo alto, ya que muchas
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62 Juventud y Ciencia Solidaria
personas creen que usar pieles es un signo de grandeza.
En algunos casos, las personas que compran estos pro-
ductos lujosos probablemente lo hacen por el hecho de
que no tienen suficiente información sobre el proceso
de producción de estas prendas.
El objetivo de este artículo es tratar de concientizar a
la sociedad sobre la realidad detrás de estas prendas
y buscar alternativas más éticas y amigables con el
medio ambiente.
La industria peletera mata a millones de animales con
violencia y crueldad cada año, lo que lleva a muchas
especies al peligro de extinción. Además, el consumo
masivo de estas prendas conlleva a la crueldad y el
dolor de los animales, y a la contaminación del medio
ambiente.
Es importante tomar conciencia sobre la moralidad del
uso de pieles de animales en la moda y buscar alter-
nativas más respetuosas con los animales y el medio
ambiente.
Afortunadamente, existen diferentes métodos más éti-
cos y amigables con el medio ambiente, como el uso de
piel falsa y prendas sintéticas. Varias marcas exitosas
han eliminado el uso de la piel animal en sus diseños
y utilizan alternativas más ecológicas.
Además, la tecnología moderna permite producir piel
falsa con el mismo aspecto que la piel animal, lo que
ofrece una alternativa más ética y amigable con el
medio ambiente.
Finalmente, lo que busca este artículo es concienti-
zar sobre los hechos antes mencionados y promover
un cambio a partir de la información expuesta, explo-
rando nuevas alternativas para poner fin al sufrimiento
infligido a los animales.
Se plantean nuevas formas de reemplazo para el pro-
ducto en cuestión, respaldadas por organizaciones que
apoyan esta causa, las cuales son mencionadas a lo
largo del artículo.
Palabras clave: animal, moda, piel, lujo, industrias
Explicación del tema
Las piezas de animales, como cueros y plumas, entre
otros productos, han formado parte de la vestimenta
humana desde la prehistoria, desempeñando la función
de cubrir y proteger del frío.
En la actualidad, estas prendas aún existen, aunque
con mayor elaboración, por lo que ya no se las consi-
dera simplemente como abrigos, sino como prendas de
vestir o adornos de lujo. Sin embargo, detrás de este
lujo se encuentra la realidad de la obtención de estos
productos.
En la actualidad existen grandes tiendas de marcas
que utilizan prendas de cuero, pues se puede evidenciar
que este negocio es muy pujante y lucrativo. Es claro
que estas empresas no proveen su cuero, ellos contratan
a curtidores que se encargan de absolutamente todo el
proceso [1].
La industria peletera mata a más de 60 millones
de animales anualmente, ya sea en granjas o cazados
en trampas. Lamentablemente todos estos animales
son despellejados antes, durante o después de morir, lo
que tiene como consecuencia también la contaminación
masiva del medio ambiente.
Entonces, para que el humano porte un abrigo de
piel, símbolo de lujo, es necesario sacrificar 20 linces,
zorros o tejones, 60 visones, 6 leopardos, 10 perros
mapache, 8 lobos, 15 crías de focas y muchos más. En
definitiva, un sufrimiento indescriptible para satisfacer
la vanidad del ser humano [2].
Según el informe El comercio mundial del cuero del
CNC, China vendió el 28 % del valor de las exporta-
ciones totales de productos de cuero en el mundo. Con
respecto a 2020, China creció un 0,6 %.
Por su parte, Italia, el segundo gran exportador
de productos de cuero, acumuló en 2021 el 14,3 % del
valor de las ventas mundiales (un 1 % más que en
2020); mientras que Vietnam, en la tercera posición,
sumó el 12 % del total (un 1,4 % menos).
Por su parte, otros países europeos como Fran-
cia y Alemania también se afianzaron como grandes
vendedores de productos relacionados con cuero y piel
durante el pasado 2021 [3].
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Figura 1. El comercio mundial del sector del cuero en 2020
Fuente: [3]
Las empresas procuran no dañar la piel, ya que dan
más valor al producto final que a la vida de los ani-
males. Algunos de ellos son electrocutados, gaseados o
sencillamente desnucados a palos. La mayoría de las
veces, los animales no están muertos al momento de
despellejarlos. Por ejemplo, las serpientes, que tienen
un metabolismo lento, tardan horas en morir después
de ser desolladas. Por otra parte, a los patos o gansos
se les sacan las plumas aún estando vivos, ya que el
pelaje vuelve a crecer; por lo tanto, no es necesario
matarlos. Las imágenes expresan el sufrimiento y la
crueldad que experimentan estos seres indefensos (ver
Figura 2) [4].
Figura 2. Patos o gansos después de ser desollados
Fuente: [4]
En el mundo de la moda, mientras más exótica
sea la prenda, es mejor, pero, ¿a qué costo? Haciendo
sufrir a miles de animales. En las granjas, los animales
nunca están en buenas condiciones, en su mayoría
permanecen encerrados en jaulas, espacios pequeños
donde tampoco son bien alimentadas, llegando a sufrir
un estrés que les conduce a seguir la automatización
y el canibalismo (suelen estar encerrados todos los
animales en una misma jaula) [4].
Tampoco hay que olvidar que esta industria, rela-
cionada con la moda, es una de las principales cau-
santes de contaminación extrema pues cuando hay
alguna “falla”, el producto ni siquiera es vendido y la
prenda es arrojada a los vertederos junto a distintos
químicos que son usados en la elaboración del producto
final junto a toneladas de contaminantes que terminan
en el agua, cadáveres de animales que son botados a
la intemperie, causando mal olor y que puede producir
patógenos peligrosos para el ser humano.
Es importante destacar que, además del uso de
varios químicos que pueden ser perjudiciales para la
piel humana al entrar en contacto directo con ellas,
las personas que trabajan en la elaboración de las
pieles también se exponen a riesgos, ya que el compo-
nente principal es el cromo, una sustancia altamente
cancerígena.
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Diversas organizaciones que luchan contra esta in-
dustria buscan opciones más sostenibles para evitar el
sufrimiento animal y el uso de químicos. Es así como
surge el curtido vegetal, aunque su producción implica
costos más elevados, un acabado diferente y una gama
de colores limitada, así como un cuidado distinto para
la piel. A pesar de ello, su durabilidad es comparable
a la del curtido con cromo. Dado que el proceso de
elaboración es más largo, las industrias suelen optar
por el método químico, ya que es más fácil y no re-
quiere una gran inversión económica en materia prima.
Además, la falta de demanda por parte de los consumi-
dores para eliminar este tipo de prácticas dañinas para
el ambiente impide que las empresas abandonen este
enfoque, ya que les resulta más rentable recurrir a los
procesos químicos tradicionales.
Otras alternativas incluyen el cuero refaccionado
o reciclado, que utiliza restos de la producción pre-
consumo para crear nuevos productos, y el cuero a
base de bacterias, que emplea polímeros naturales y
biodegradables, emitiendo menos gases de carbono en
comparación con el cuero industrial.
A pesar de estas alternativas, el continuo consumis-
mo de productos de piel en la moda contribuye a su pro-
ducción ininterrumpida, sin que se vislumbre un cese
en el futuro. Por el contrario, la industria tradicional
ha experimentado un notable aumento, impulsada por
la gran demanda de tendencias y moda rápida, espe-
cialmente en países que son potencias a nivel mundial.
Aunque se ha logrado concientizar a las personas de di-
versas maneras, para que comprendan y difundan este
contenido, algunos avances se han alcanzado, y varias
marcas han dejado de utilizar pieles animales, optando
por materiales sintéticos. No obstante, no todas las
marcas han migrado a estas prácticas, y por lo tanto,
recae en nuestras manos investigar el origen de cada
prenda que adquirimos y utilizamos, buscando nuevas
alternativas respetuosas con nuestro medio ambiente
[5].
Dentro de todo esto hay algo que rescatar el hecho
de que existe un abandono progresivo a la piel de ani-
males en la moda, aunque por supuesto, como se ha
dicho, hay una gran cantidad de clientes y marcas que
se resisten a dejarla. Sin embargo, varias marcas exi-
tosas y personas consiguieron alternativas viables para
dejar atrás el sufrimiento, utilizando así el poliéster, las
fibras vegetales y tejidos sintéticos. Stella McCartney,
Gucci, Prada, Calvin Klein y Versace son marcas con
un alto reconocimiento que decidieron eliminar el uso
de la piel animal.
Asimismo existen otras marcas como Tommy Hil-
figer, Armani, Ralph Lauren, DKNY entre otras que,
de igual manera, buscan mantener el lujo en sus pren-
das de una manera más ecológica y que este no afecte
al equilibrio del ecosistema.
Así también existe un símbolo significante de que
aquel producto no fue testeado en animales o que es li-
bre de sufrimiento, conocido como Cruelty free (figura
3). PETA y otras ONG son fundaciones que tienen
como objetivo proteger y defender a los animales de
las torturas a las que son sometidos [6].
Figura 3. Cruelty Free”
Fuente: [6]
Con esta investigación se ha puesto en evidencia
la despreocupación del hombre frente al daño de los
seres vivos y el medio ambiente provocado por este
tipo de industria y las diferentes marcas asociadas a
su producción.
En contraste, en una investigación sobre las com-
plejas cadenas de suministro globales de la industria de
la moda, se mostró que varias grandes marcas de moda
se aprovisionan de piel en proveedores que poco hacen
para detener la deforestación de la selva amazónica.
En el informe, se analizó casi 500.000 filas de datos
de aduanas y encontró que marcas como Coach, LVMH,
Prada, H&M, Zara, Adidas, Nike, New Balance, Teva,
UGG y Fendi tienen múltiples conexiones con una
industria que apunta a la deforestación amazónica”
[7].
En el camino de la investigación 65
La industria peletera mata a más de 60 millones de
animales con violencia y crueldad cada año, lo que lle-
va a muchas especies al peligro de extinción. Además,
el consumo masivo de estas prendas conlleva a la cruel-
dad y el dolor de los animales, y a la contaminación
del medio ambiente con sus emisiones de gases. Varias
marcas exitosas han eliminado el uso de la piel animal
en sus diseños y utilizan alternativas más ecológicas.
Además, la tecnología moderna permite producir piel
falsa con el mismo aspecto que la piel animal, lo que
ofrece una alternativa más ética y amigable con el
medio ambiente.
Conclusiones
El uso de pieles en la moda implica la aniquilación o
degüello cruel de distintas especies, incluso poniendo
en peligro la existencia de algunas especies.
En algunos casos, las personas que compran estos
productos lujosos probablemente lo hacen por el hecho
de que no se tiene la información suficiente, es decir,
la persona ignora lo que no conoce o no se comprende.
La solución o alternativa a esto, es concientizar
a la sociedad, mediante campañas publicitarias que
promuevan evitar el uso de las pieles o usar otras
alternativas que se han mencionado como el cuero sin-
tetizado, el cuero refaccionado o materiales naturales
similares al cuero provenientes de plantas o en base
bacteriana. Estas son algunas posibilidades de reem-
plazo planteadas por organizaciones amigables con los
animales y el medio ambiente.
Referencias
[1] J. Resnik, «El constante choque entre la ecología y
la industria peletera», Forbes México. 2016. [En
línea]. Disponible en: https://shorturl.at/bfxAL
[2] I. Rodríguez, «Curtición Vegetal. Conoce el proceso
de curtición de la piel para el calzado», Rein-
ventando el Calzado. octubre de 2017. [En línea].
Disponible en: https://shorturl.at/joGZ2
[3] LederPiel, «El comercio mundial del sector del
cuero en 2021», LederPiel. febrero de 2023. [En
línea]. Disponible en: https://shorturl.at/AMNWY
[4] C.-J. Palacios, «¿Conoces el sufrimiento que hay en
un abrigo de piel?», La crónica verde. 2014. [En
línea]. Disponible en: https://rb.gy/ebjspx
[5] Bueno y Vegano, «El negocio de la piel - Moda
Vegana», Bueno y Vegano. enero de 2021. [En línea].
Disponible en: https://rb.gy/wnq530
[6] infobae, «Cuáles son las marcas de lujo que dejaron
atrás las pieles y qué es el cruelty free», in-
fobae. junio de 2019. [En línea]. Disponible en:
https://rb.gy/zm1s3q
[7] E. Xicota, «El cuero, impactos y alternativas más
sostenibles», Ester Xicota. abril de 2020. [En línea].
Disponible en: https://rb.gy/04kmny