REVISTA  
JUVENTUD Y CIENCIA SOLIDARIA:  
En el camino de la investigación  
Hábitos que influyen positiva y  
negativamente en el rendimiento  
académico dentro de la UEAS  
Daniela Estefanía Guncay Tapia  
Mi nombre es Daniela Estefanía Gun-  
cay Tapia, tengo 16 años, estudiante del  
tercer año de la UEAS. Uno de mis obje-  
tivos es seguir estudiando en la universi-  
dad, mi pasión por aprender me motiva a  
seguir buscando oportunidades para contin-  
uar mi formación académica. Me gusta estar  
en movimiento ya que tengo la creencia de  
que lo que no se mueve no tiene vida, así que  
podía decirse que me gusta sentirme viva.  
Otro de mis pasatiempos favoritos es la lectura especialmente  
de libros que hablan sobre la neurociencia y bioquímica. Amo  
los animales y respeto mucho la vida en general.  
Resumen  
Con el propósito de identificar los hábitos positivos y el rendimiento académico. En este sentido, los estudian-  
negativos que influyen en el aprendizaje de los estudian- tes que duermen temprano y priorizan un descanso  
tes, esta investigación se desarrolló bajo un enfoque de entre siete y ocho horas —equivalentes al 63 % de  
cualitativo, aplicando la técnica de la encuesta a un la muestra— tienden a presentar una mejor concen-  
total de setenta y tres estudiantes de octavo año de tración y mayor nivel de energía durante la jornada  
educación básica de la Unidad Educativa Agronómico escolar. Estos datos fueron corroborados mediante la  
Salesiano.  
comparación con sus calificaciones. No obstante, el  
uso excesivo de teléfonos celulares y dispositivos elec-  
trónicos reduce el tiempo destinado al estudio y afecta  
De acuerdo con los resultados obtenidos, se concluye  
que determinados hábitos inciden de manera directa en  
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la calidad del descanso. El 61,6 % de los encuestados pios éticos del proceso investigativo. Conforme a los re-  
manifestó utilizar su teléfono entre tres y seis horas sultados obtenidos, se determinó que entre los hábitos  
diarias, lo cual refleja un hábito negativo, aunque con positivos que influyen en el rendimiento académico se  
un impacto moderado dentro de esta población.  
destacan la organización y la planificación. De acuerdo  
Los resultados indican la importancia de cultivar con [1], “los estudiantes que son meticulosos al realizar  
hábitos buenos, debido a que juegan un papel im- trabajos y construir sus propios mapas conceptuales  
portante en el rendimiento académico. Se concluye que a partir de las ideas dadas en clase, demuestran un  
los estudiantes deben procurar un descanso adecuado mejor desempeño. En este sentido, estructurar las  
de entre siete y ocho horas diarias, mantener relaciones actividades académicas de manera ordenada permite  
interpersonales saludables que favorezcan su desarro- una gestión más eficiente del tiempo, genera mayor  
llo integral, incorporar la actividad física como parte disponibilidad para el descanso o el ocio y contribuye  
de su rutina y reducir el uso excesivo de dispositivos a reducir los niveles de estrés.  
electrónicos, con el fin de promover un equilibrio entre  
bienestar personal y rendimiento académico.  
Palabras clave: hábito, descanso, nutrición, ejercicio,  
planificación, Influencia, rendimiento  
La actividad física constituye un factor fundamen-  
tal para el bienestar integral de las personas, ya que  
favorece la oxigenación del cerebro, mejora la salud  
general y potencia la concentración, aspectos que se  
reflejan en un mejor rendimiento académico. En esta  
línea, [2] señalan que “la actividad física tiene gran  
influencia en el rendimiento académico, la autoestima  
y el autoconcepto de los adolescentes. Por tanto, in-  
corporar el ejercicio regular en la rutina diaria de los  
estudiantes contribuye significativamente a su desarro-  
llo físico, emocional y cognitivo.  
Explicación del tema  
La presente investigación se llevó a cabo con el  
propósito de identificar los hábitos positivos y nega-  
tivos que inciden en el rendimiento académico de los  
estudiantes de octavo año de la Unidad Educativa  
Agronómico Salesiano (UEAS). Dado que se trata de  
alumnos recientemente incorporados al plantel, quienes  
atraviesan múltiples cambios en un corto período  
de tiempo, surgió el interés por analizar aquellos  
hábitos que puedan contribuir a facilitar su proceso  
de adaptación y mejorar su desempeño escolar.  
Se determinaron los hábitos que influyen en el de-  
sempeño académico de los estudiantes. Para ello, en  
primer lugar, se realizó una exhaustiva revisión biblio-  
gráfica de libros y artículos científicos que respaldaron  
la información teórica del estudio. A partir de este aná-  
lisis, se identificaron los hábitos positivos y negativos  
y se verificó su influencia en los alumnos de la Unidad  
Educativa Agronómico Salesiano (UEAS).  
Dentro de la institución se fomenta de manera ac-  
tiva la práctica de actividad física, y los resultados  
obtenidos respecto a este hábito evidencian que el 93,2  
% de los estudiantes realiza ejercicio con frecuencia,  
mientras que el 6,8 % no practica ninguna actividad  
deportiva. Estos datos demuestran una clara relación  
entre la práctica regular de ejercicio y un mejor de-  
sempeño académico, lo que refuerza la importancia de  
mantener hábitos saludables en la comunidad estudian-  
til. Esta información se obtuvo a partir de la pregunta:  
¿Con qué frecuencia practicas actividad física a la se-  
mana?  
Se aplicaron encuestas a los estudiantes de octavo  
año, pertenecientes a los paralelos A, B, C y D, con un  
total de setenta y tres participantes en la investigación.  
Para el desarrollo del instrumento se empleó el cuadro  
de operacionalización de la variable, el cual permitió  
organizar los indicadores y dimensiones de análisis. Las  
encuestas fueron ejecutadas con la debida autorización  
de las autoridades institucionales y de los padres de  
familia, garantizando así el cumplimiento de los princi-  
Figura 1. Frecuencia con la que practica ejercicio durante  
la semana  
Fuente: Autora  
En el camino de la investigación  
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Otro de los hábitos asociados a un mejor  
aprovechamiento académico es el uso adecuado del  
tiempo, un factor estrechamente vinculado con la plani-  
ficación y la organización, como se mencionó anterior-  
mente. No obstante, aprovechar el tiempo implica eje-  
cutar de manera eficiente las tareas previamente plani-  
ficadas, evitando la procrastinación y las distracciones.  
En este sentido, [3] señala que “la mayoría de los alum-  
nos no cuenta con apropiados hábitos de estudio, tales  
como el uso adecuado del tiempo, tomar notas, hacer  
un bosquejo, confeccionar mapas mentales, utilizar  
adecuadamente el centro de acceso a la información,  
sumado con el repaso diario de las clases. La aplicación  
de estas estrategias permite optimizar el rendimiento  
académico y fortalecer la autonomía en el proceso de  
aprendizaje.  
Figura 2. Horas de sueño  
Fuente: Autora  
Cara Rodríguez [5] nos confirma que “los estilos  
de vida menos saludables conllevan a peor desempeño  
académico.  
Asimismo, [6] sostienen que la mala nutrición “tiene  
consecuencias a corto, mediano y largo plazo; se de-  
terminó que el bajo rendimiento está vinculado a la  
malnutrición y al consumo de comida chatarra. Estos  
factores resultan especialmente preocupantes por el  
La lectura comprensiva constituye un hábito fun- impacto que ejercen en el desarrollo cognitivo y en los  
damental en el proceso de aprendizaje, ya que favorece procesos de aprendizaje de los adolescentes. En esta  
la concentración, la retención de la información y el misma línea, [7] destaca que una alimentación equili-  
enriquecimiento del vocabulario. En palabras de [4], brada constituye un elemento esencial para mantener  
muchos estudiantes “no conocen la forma correcta de un adecuado nivel de atención, memoria y desempeño  
hacerlo, apreciándose que no aplican la técnica de sub- académico.  
rayar, extraer la idea principal y las ideas secundarias;  
El uso excesivo de dispositivos electrónicos, los  
al final terminan respondiendo que no entendieron lo cuales evolucionan a un ritmo acelerado, impide que la  
leído. Por tanto, desarrollar hábitos de lectura adecua- sociedad se detenga a reflexionar sobre el impacto que  
dos no solo mejora la comprensión de los contenidos estas tecnologías generan en la mente y el cuerpo. De  
académicos, sino que también fortalece las habilidades acuerdo con Estapé (2018), “las tecnologías frenan las  
cognitivas necesarias para un aprendizaje autónomo y capacidades cognitivas de la persona, merman su cu-  
significativo.  
riosidad, asombro y ganas de querer aprender; carecer  
de tecnología nos hace más inteligentes. En concor-  
dancia con ello, los resultados de la encuesta revelaron  
que el 61,6 % de los estudiantes revisa su teléfono entre  
tres y seis horas diarias, lo que evidencia un hábito  
negativo y preocupante dentro de esta población. Esta  
información se obtuvo a partir de la pregunta: ¿Con  
qué frecuencia usa el teléfono diariamente?  
Por otro lado, se identificó que entre los hábitos  
de estudio negativos destaca la falta de sueño, la cual  
incrementa la segregación de cortisol e impide que  
el estudiante mantenga un rendimiento saludable du-  
rante su jornada académica. Aquellos que descansan  
menos de siete horas presentan una menor capacidad  
de retención de información, especialmente en los días  
previos a los exámenes. En contraste, los estudiantes  
que duermen entre siete y ocho horas diarias —equiva-  
lentes al 63 % de la muestra— demuestran una mejor  
concentración y mayor nivel de energía durante el día,  
lo cual fue comprobado mediante la comparación de  
sus calificaciones. Esta información se obtuvo a par-  
tir de la pregunta: ¿Cuántas horas aproximadamente  
acostumbra a dormir?  
Figura 3. Horas de uso al día del teléfono celular  
Fuente: Autora  
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Otro de los hábitos negativos identificados es la plementa en su rutina diaria. Estas variaciones están  
combinación de tareas, conocida como multitarea. estrechamente relacionadas con las decisiones cotidia-  
Según [8], esta se produce “cuando el cerebro se dedica nas, como optar por dedicar más tiempo a las redes  
unos minutos o segundos a realizar una tarea, luego sociales o a las actividades académicas. En este sen-  
a otra y después a otra. Sin embargo, el cerebro no tido, lo que permite a algunos estudiantes alcanzar un  
puede ejecutar dos acciones simultáneamente, ya que mejor rendimiento es la capacidad de tomar decisiones  
al intentar hacerlo se genera una alteración en los acertadas y coherentes con sus objetivos educativos.  
procesos atencionales, lo que provoca bloqueos en la  
memoria y una disminución en la eficacia académica.  
En palabras de la autora, “el cerebro es capaz de cap-  
Conclusiones  
tar mucha información de forma superficial, pero no  
es capaz de retenerla.  
La presente investigación permitió identificar los  
hábitos que influyen en el rendimiento académico de  
los estudiantes de octavo año de la Unidad Educa-  
tiva Agronómico Salesiano (UEAS) y determinar su  
incidencia en los procesos de aprendizaje. Los hábitos  
positivos, como la organización y la práctica regular  
de actividad física, se consolidan como factores funda-  
mentales para un desempeño académico óptimo. En  
contraste, los hábitos negativos —entre ellos la falta  
de sueño, la mala nutrición y el uso excesivo de dis-  
positivos electrónicos— inciden de manera adversa en  
el desarrollo educativo de los estudiantes. Por ello, re-  
sulta esencial promover la adopción de hábitos saluda-  
bles y sostenibles que fortalezcan la concentración, la  
motivación y la eficiencia en el estudio, al tiempo que  
se evita la repetición de conductas contraproducentes.  
Tal como se ha evidenciado, pequeños cambios en la  
rutina diaria pueden generar un impacto significativo  
en la productividad y el aprovechamiento académico.  
El entorno social también ejerce una influencia  
significativa en el rendimiento académico, ya que las  
relaciones interpersonales se encuentran estrechamente  
vinculadas con las decisiones y comportamientos que  
los estudiantes adoptan. Por ello, resulta fundamen-  
tal rodearse de personas que inspiren superación per-  
sonal y fomenten conductas constructivas, alejándose  
de hábitos que puedan afectar negativamente su de-  
sarrollo. Para lograr que los hábitos positivos previa-  
mente identificados —como la planificación, la buena  
nutrición y la práctica regular de ejercicio— se con-  
soliden de manera automática, la clave radica en la  
constancia y la repetición de estas acciones hasta con-  
vertirlas en parte natural de la rutina diaria.  
Los pequeños cambios que incorporamos en nues-  
tra rutina diaria determinan en gran medida el  
rendimiento académico, aun cuando al inicio puedan  
parecer detalles insignificantes. Del mismo modo que  
los intereses de una deuda se acumulan con el tiempo,  
las mejoras o deficiencias en los hábitos de estudio  
generan efectos proporcionales a largo plazo. Adoptar  
buenas prácticas desde el comienzo del proceso educa-  
tivo favorece el desarrollo de una mayor productividad  
y una comprensión más profunda de los contenidos. En  
este sentido, Clear [9] afirma que “pequeños cambios  
en la rutina diaria pueden tener un gran impacto a  
futuro”, lo que refuerza la importancia de la constancia  
y la disciplina en la formación de hábitos positivos.  
Referencia  
[1] R. Prada Nuñez, A. Aloiso, and W. R. Aven-  
daño Castro, “Hábitos de estudio y ambiente esco-  
lar: determinantes del rendimiento académico en  
estudiantes de básica secundaria,” vol. 41, no. 35,  
pp. 160–169, publisher: Espacios.  
[2] A. G. Vallejo and M. A. Jiménez, “Influencia  
de la actividad físico-deportiva en el rendimiento  
académico, la autoestima y el autoconcepto de las  
adolescentes: el caso de la isla de tenerife (influ-  
ence of physical-sports activity on academic perfor-  
mance, self-esteem and self-concept of adolescent  
girls: the case of the island of tenerife),” vol. 46,  
pp. 120–128, ISBN: 1988-2041.  
Al momento de incorporar un hábito de estudio, la  
meta suele ser la misma tanto para los estudiantes con  
bajo rendimiento como para aquellos con un desem-  
peño destacado. La diferencia no radica en el propósito,  
sino en los pequeños cambios que cada estudiante im-  
   
En el camino de la investigación  
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[3] P. Grasso, “Rendimiento académico: un recorrido [6] S. E. Bravo Salinas, D. C. Izquierdo Coronel,  
conceptual que aproxima a una definición unificada  
para el ámbito superior,” vol. 20, no. 1, pp. 89–104.  
A. A. Castillo Zhizhpón, and P. A. Rodas Bermeo,  
“Hábitos alimenticios, nocivos y rendimiento  
académico en estudiantes universitarios en tiempos  
de covid-19,” vol. 4, no. 12, pp. 659–672. [Online].  
[4] S. P. Méndez Reyna, “Relación entre los hábitos  
de estudio y el rendimiento académico en los alum-  
nos de preparatoria núm. 22 de la universidad  
autónoma de nuevo león.”  
[7] J. C. Ruiz Japay, “Hábitos alimenticios y  
rendimiento académico en estudiantes de secun-  
daria de ciencia y tecnología en una institución  
educativa del callao, 2024,” publisher: Universidad  
César Vallejo.  
[5] R. Cara Rodríguez, M. Cara Rodríguez, M. d. M.  
Gálvez Rodríguez, C. Martínez Pérez, and C. M.  
Rodríguez López, “Hábitos de vida y rendimiento  
académico en periodo evaluativo en estudiantes de  
enfermería,” pp. e3703–e3703. [Online]. Available:  
[8] M. R. Estapé, M. R. Estapé, and V. Arribas, Cómo  
hacer que te pasen cosas buenas. Planeta Audio.  
[9] J. Clear, Hábitos atómicos. Leya.