REVISTA  
JUVENTUD Y CIENCIA SOLIDARIA:  
En el camino de la investigación  
La verdad detrás del consumo  
adolescente de drogas ilegales  
Jorge Marcelo Idrovo Peñafiel, Isaac Xavier Cárdenas Calle,  
Mathias Abraham Aguirre Fernández  
Jorge  
Marcelo  
Idrovo  
Peñafiel,  
Isaac Xavier Cárdenas Calle, tengo  
tengo 16 años y esstudio el segundo año  
BGU de la Unidad Educativa Fiscomisional  
La Salle, de Azogues. Me gusta jugar  
fútbol. Quiero estudiar Gastronomía en la  
universidad.  
tengo 16 años y estudio el segundo año  
BGU de la Unidad Educativa Fiscomisional  
La Salle, de Azogues. Me gusta jugar  
fútbol. Quiero estudiar Administración de  
Empresas en la universidad.  
Mathias Abraham Aguirre Fer-  
nández, tengo 16 años y estudio el segundo  
año BGU de la Unidad Educativa Fiscomi-  
sional La Salle, de Azogues. Me gusta jugar  
fútbol. Quiero estudiar Gastronomía en la  
universidad.  
Resumen  
En la actualidad, el consumo de drogas ilegales en cos y sociales. Se enfatiza que, más allá de ser una  
adolescentes ha ido en aumento de forma preocupante, decisión aislada, el consumo responde a múltiples cir-  
generando alarma en las familias como en los cen- cunstancias como los problemas en el hogar, la falta de  
tros educativos y la sociedad en general. El presente orientación, influencia en medios digitales, la presión  
artículo tiene como objetivo analizar las causas de este de los amigos y el desconocimiento sobre los riesgos  
fenómeno, abordando factores biológicos, psicológi- reales del consumo. Asimismo, se plantean propuestas  
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En el camino de la investigación  
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de prevención y fortalecimiento del apoyo psicológico  
Por lo tanto, es fundamental comprender que el uso  
y familiar. Con este análisis se busca promover la de drogas no debe reducirse a un problema moral o de  
reflexión para proteger a los adolescentes y ofrecer falta de voluntad, sino abordarse como una condición  
alternativas.  
compleja, derivada de múltiples factores. Reconocer  
estas causas permite plantear estrategias más efectivas  
Palabras clave: adolescencia, drogas, salud Mental, de prevención y acompañamiento que protejan a los  
adicción, prevención  
adolescentes en una etapa tan decisiva de sus vidas.  
La adicción no puede reducirse a un mal hábito  
ni a un simple problema de voluntad, sino que consti-  
tuye una enfermedad de naturaleza física, emocional y  
mental que genera una fuerte dependencia hacia una o  
varias sustancias [2], la adicción está determinada por  
múltiples factores, entre ellos los biológicos, genéticos,  
psicológicos y sociales. Por lo general, se manifiesta a  
través de pensamientos distorsionados, negación del  
problema y pérdida de control sobre el consumo.  
Explicación del tema  
La adolescencia es una etapa de descubrimiento, re-  
beldía, construcción de identidad y búsqueda de  
aceptación. En este proceso, muchos adolescentes nos  
enfrentamos a situaciones que pueden marcar profun-  
damente nuestro desarrollo, una de las más delicadas es  
el consumo de drogas ilegales. Lejos de ser una simple  
elección o una "fase pasajera", este comportamiento  
suele estar vinculado a contextos sociales, familiares y  
personales que empujan a los jóvenes a experimentar  
sin medir las consecuencias.  
Con frecuencia se olvida que el uso de sustancias  
ilegales no responde únicamente a una actitud rebelde,  
sino también a circunstancias difíciles como la falta  
de afecto, los problemas familiares, la baja autoes-  
tima o incluso la migración de los padres. La ausencia  
constante de figuras paternas o maternas, y el vacío  
emocional que esto genera, dejan a muchos jóvenes  
vulnerables y sin la guía necesaria, lo que los lleva a  
refugiarse en entornos poco saludables.  
En el cerebro, el consumo de sustancias como las  
drogas provoca modificaciones químicas que alteran  
los sistemas responsables del placer y del autocon-  
trol, generando una necesidad de consumo cada vez  
más elevada. Con el tiempo, este proceso deteriora  
profundamente tanto la salud física como el bienestar  
emocional del ser humano, afectando sus relaciones  
sociales y su rendimiento académico o laboral. Por  
ello, es necesario abordar la adicción desde un enfoque  
integral, no solo para comprender sus causas, sino  
también para desarrollar estrategias de prevención y  
tratamiento más efectivas [2].  
Parrales en [3] señala que la dependencia a esta  
sustancia no solo afecta el estado físico, sino que tam-  
bién provoca alteraciones profundas en la salud mental,  
especialmente en las áreas del cerebro vinculadas con  
el autocontrol y la toma de decisiones. De ahí que  
muchas personas con adicciones presenten ansiedad,  
depresión o estrés postraumático, lo que dificulta aún  
más los procesos de recuperación.  
Diversos estudios han demostrado que el entorno  
familiar desempeña un papel determinante en la con-  
ducta de los adolescentes. Factores como la inesta-  
bilidad, la violencia o el abandono pueden llevarlos  
a recurrir al consumo de drogas como una forma de  
escapar del sufrimiento emocional. Del mismo modo,  
el entorno social ejerce una influencia significativa, ya  
que el deseo de aceptación dentro de grupos donde el  
consumo se percibe como una práctica normalizada  
En este sentido, la Organización Mundial de la  
puede conducir a la adopción de conductas de riesgo. Salud [4] reconoce que la adicción es una enfermedad  
Según lo expresado en [1], muchos adolescentes re- compleja con múltiples causas, que va más allá del  
curren al consumo de drogas como una estrategia para simple consumo de sustancias ilegales. Requiere, por  
afrontar la ansiedad o la baja autoestima, lo que puede tanto, un enfoque integral que combine prevención,  
desencadenar en una dependencia cada vez más difícil acompañamiento psicológico y educación para reducir  
de manejar. Esta dependencia no solo daña la salud el impacto negativo tanto en los adolescentes como  
física, sino también la salud mental, las capacidades y en su entorno social. En consecuencia, la adicción no  
formas de relacionarse en su entorno.  
debe comprenderse solo como una cuestión de falta  
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Juventud y Ciencia Solidaria.  
de control, sino como una enfermedad que involucra más el riesgo. Muchos buscan en las drogas una vía  
la interacción de factores biológicos, psicológicos y de escape o alivio, pero terminan atrapados en un  
sociales. En la adolescencia, este problema adquiere círculo que empeora su estado emocional y refuerza la  
mayor gravedad porque el cerebro aún se encuentra adicción.  
en desarrollo, lo que incrementa la vulnerabilidad a  
los efectos de las sustancias y refuerza el círculo de  
dependencia.  
En los jóvenes, los trastornos mentales, como la  
ansiedad o la depresión, pueden aumentar el riesgo de  
consumo de drogas. Muchos recurren a estas sustancias  
en busca de alivio emocional o como una vía de escape,  
lo que puede conducir rápidamente a una dependencia  
si no se cuenta con el apoyo psicológico adecuado.  
Desde una perspectiva biológica, la adicción está  
relacionada con la manera en que el cerebro reacciona  
frente a las sustancias adictivas. Koob y Volkow (2010)  
sostienen que esta condición puede entenderse como  
una enfermedad crónica del cerebro que altera los cir-  
cuitos neuronales responsables del placer, la motivación  
y la memoria. Este proceso ocurre cuando las drogas  
psicoactivas estimulan la liberación de dopamina, un  
neurotransmisor clave en el sistema de recompensa  
cerebral. A medida que el consumo se repite de ma-  
nera continua, el organismo desarrolla tolerancia a  
estas sustancias, lo que lleva al individuo a incremen-  
tar la dosis para alcanzar un nuevo nivel de satisfacción,  
reforzando así el ciclo de adicción.  
Por otro lado, diversas investigaciones han de-  
mostrado que algunos individuos poseen una carga  
genética que los hace más propensos a desarrollar com-  
portamientos adictivos, especialmente cuando existen  
antecedentes de consumo de sustancias en el entorno  
familiar. Si bien no se puede afirmar que la causa sea  
únicamente genética, la presencia de esta predisposi-  
ción eleva de manera significativa el riesgo.  
Asimismo, el entorno social desempeña un papel  
crucial en el inicio y la consolidación de la adicción.  
Avena, Crea y Hebels [5] afirman que los factores so-  
ciales y el ambiente familiar pueden influir significativa-  
mente en la vulnerabilidad de una persona a desarrollar  
conductas adictivas. La presión social, las expectativas  
culturales y las dinámicas familiares se convierten, por  
tanto, en elementos determinantes en la formación y  
mantenimiento del comportamiento adictivo.  
La presión de grupo influye de manera significa-  
tiva en el consumo de drogas durante la adolescencia.  
Muchos jóvenes recurren a estas sustancias para sen-  
tirse aceptados o integrados en su grupo de amigos. El  
deseo de encajar socialmente puede llevarlos a imitar  
conductas, incluso cuando son conscientes de que re-  
sultan perjudiciales, lo que convierte la necesidad de  
pertenencia en un factor de riesgo relevante.  
A ello se suma el entorno familiar, que desempeña  
un papel determinante en el desarrollo de conduc-  
tas adictivas. La falta de comunicación, el abandono  
emocional o los conflictos constantes en el hogar incre-  
mentan el riesgo de que un joven busque refugio en el  
consumo de sustancias como una forma de escapar de  
las tensiones o del vacío afectivo.  
Los aspectos psicológicos tienen una influencia de-  
terminante en la aparición de la adicción, ya que  
muchas personas recurren a las drogas como una forma  
de manejar las emociones negativas. El estrés, la an-  
siedad y los estados de profunda tristeza son algunos  
de los detonantes que conducen al consumo como un  
mecanismo inadecuado de afrontamiento. Según [1],  
Finalmente, las condiciones socioeconómicas tam-  
este uso de sustancias para aliviar malestares emo- bién inciden en este problema. La pobreza, la falta de  
cionales se transforma en dependencia cuando el indi- oportunidades y la exclusión social pueden generar es-  
viduo no cuenta con los recursos emocionales ni con el trés y desesperanza, lo que lleva a algunos adolescentes  
apoyo psicológico adecuados.  
a recurrir a las drogas como un medio de escape o dis-  
En el caso de los adolescentes, los trastornos men- tracción ante la sensación de impotencia o marginación  
tales como la ansiedad y la depresión incrementan aún social.  
En el camino de la investigación  
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Tabla 1. Factores en la adicción  
Factores  
tuales  
más  
habi- Síntomas menos comunes  
Porcentaje  
Biológicos  
Psicológicos  
Sociales  
Genética  
Trastornos mentales  
Presión de grupo, entorno familiar, 30%  
condiciones socioeconómicas  
30%  
40%  
Figura 1. Distribución de Factores en la Adicción  
Fuente: Autores  
Conclusiones  
El consumo de drogas ilegales entre adolescentes  
El entorno social en que los adolescentes se desarro-  
no es simplemente una elección aislada, sino que está llan ejerce un impacto significativo en sus decisiones.  
vinculado a múltiples factores interconectados. El cere- La influencia de amigos, la familia o la sociedad, así  
bro adolescente, que aún se encuentra en proceso de como la normalización del consumo de ciertos con-  
desarrollo, presenta una alta sensibilidad a las sensa- textos, incrementa la probabilidad de que un joven  
ciones de placer y a la búsqueda de novedades, lo que comience a usar drogas. La presión por encajar y la  
lo hace más vulnerable a los efectos de las drogas y exposición a medios de comunicación que muestran el  
facilita la aparición de patrones de consumo repetitivo consumo de sustancias como algo común o divertido  
que pueden derivar en adicción.  
también contribuyen a que los adolescentes perciban  
estas conductas como algo normal.  
Además, las emociones intensas propias de la ado-  
lescencia y la falta de mecanismos adecuados para  
Por estas razones, la prevención del consumo de  
manejar el estrés o las dificultades diarias pueden lle- drogas entre los jóvenes requiere mucho más que ad-  
var a muchos jóvenes a recurrir a las drogas como una vertir sobre los peligros de las sustancias. Es funda-  
forma de escape. En esta etapa de descubrimiento per- mental proporcionarles herramientas para manejar sus  
sonal, el consumo también se percibe como un medio emociones, ofrecer alternativas saludables y construir  
para integrarse a un grupo, obtener aceptación social entornos de apoyo en los que se sientan valorados y  
o experimentar sensaciones nuevas, reforzando así la comprendidos. Solo al abordar de manera integral los  
conducta de riesgo.  
factores biológicos, psicológicos y sociales será posible  
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Juventud y Ciencia Solidaria.  
reducir los riesgos y promover un desarrollo saludable  
durante esta etapa crucial de la vida.  
Causas, consecuencias y medidas de prevención,”  
Revista Latinoamericana de Difusión Científica,  
vol. 6, no. 11, pp. 126–141, Jul. 2024. [Online].  
Referencia  
[3] D. H. R. Parrales, A. I. R. Quiroz, J. L. R.  
Vélez, and M. L. R. Lino, “Drogadicción  
en los adolescentes: Una amenaza latente,”  
Polo del Conocimiento, vol. 8, no. 3, pp.  
2225–2242, Mar. 2023. [Online]. Available:  
[1] A. Tena-Suck, G. Castro-Martínez, R. Marín-  
Navarrete,  
P.  
Gómez-Romero,  
A.  
d.  
l.  
Fuente-Martín, R. Gómez-Martínez, A. Tena-  
Suck, G. Castro-Martínez, R. Marín-Navarrete,  
P. Gómez-Romero, A. d. l. Fuente-Martín, and  
R. Gómez-Martínez, “Consumo de sustancias en  
adolescentes: consideraciones para la práctica  
médica,” Medicina interna de México, vol. 34,  
no. 2, pp. 264–277, Apr. 2018, publisher: Colegio  
de Medicina Interna de México A.C. [Online].  
[4] Organización Mundial de la Salud, “Glosario de  
Términos sobre Alcohol y Drogas,” 1994. [Online].  
[5] N. M. Avena, P. Rada, and B. G. Hoebel, “Evidence  
for sugar addiction: behavioral and neurochemical  
effects of intermittent, excessive sugar intake,” Neu-  
roscience and Biobehavioral Reviews, vol. 32, no. 1,  
pp. 20–39, 2008.  
[2] Y. Y. Quimís-Cantos, N. M. Aguayo Mendoza,  
P. C. Ponce Castro, D. G. García Obamdo, and  
J. L. Mendoza Andrade, “Adicción en adolescentes: