REVISTA  
JUVENTUD Y CIENCIA SOLIDARIA:  
En el camino de la investigación  
El impacto del sueño en la memoria y el  
aprendizaje  
Mateo Sebastián Aguirre Chuchuca, Tábata Nicolle Pacheco Fajardo  
Mi nombre es Mateo Sebastián Aguirre  
Chuchuca, tengo 13 años y estudio en el  
noveno año EGB, de la Unida Educativa  
Hermano Miguel La Salle. Me gusta patinar  
y jugar fútbol. Quiero estudiar Turismo en  
la universidad.  
Mi nombre es Tábata Nicolle Pacheco  
Fajardo, tengo 13 años y estudio en el  
noveno año EGB, de la UE Hermano Miguel  
La Salle. Me gusta bailar. Quiero estudiar  
psicología en la universidad.  
Resumen  
El insomnio es un trastorno que afecta a muchas per- cil descansar bien. Además, algunos hábitos como el  
sonas y puede impactar en el aprendizaje, el desarrollo uso excesivo de pantallas antes de dormir, la falta de  
y el estado de ánimo. Para que el sueño sea reparador, una rutina fija o el consumo de cafeína en la noche  
es clave que sea continuo, que el horario de descanso pueden empeorar la situación.  
se adapte a la rutina familiar y que, si alguien se des-  
pierta durante la noche, pueda volver a dormirse sin  
dificultad.  
Dormir mal no solo causa cansancio, sino que tam-  
bién afecta la memoria, la concentración y el estado  
de ánimo. Cuando estos problemas se presentan con  
Este problema puede tener varias causas. A veces es frecuencia, el insomnio puede convertirse en una condi-  
temporal y aparece debido al estrés, la ansiedad o la ción que altera significativamente la calidad de vida y  
depresión. En otros casos, está relacionado con enfer- el bienestar diario.  
medades como la hipertensión o la diabetes. Incluso  
ciertos medicamentos, como algunos antidepresivos,  
pueden dificultar el sueño.  
Para reducir los efectos que provoca la falta de des-  
canso, es importante establecer horarios regulares de  
sueño, procurar un ambiente tranquilo y evitar el uso  
El entorno también influye mucho. Si hay demasiada de dispositivos electrónicos antes de dormir. Estos  
luz, ruidos o una temperatura incómoda será más difí- hábitos favorecen un descanso más profundo y ayudan  
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Juventud y Ciencia Solidaria:  
a mejorar el bienestar general. Dormir bien es clave tar el desarrollo del cerebro. Aunque la ciencia ha  
para sentirse bien y tener energía durante el día.  
demostrado lo esencial que es el sueño en los primeros  
años de vida, muchos niños no duermen lo suficiente.  
Esto evidencia la necesidad de que los pediatras conoz-  
can más sobre este problema, el cual ha aumentado  
desde la pandemia [4]. La somnolencia diurna excesiva  
es un síntoma de trastorno del sueño que puede afectar  
negativamente el rendimiento académico.  
Palabras clave: insomnio, sueño, salud, rutina, ado-  
lescentes  
Explicación del tema  
El insomnio es un problema muy común en los niños,  
especialmente en los menores de 5 años (afecta al 30%).  
No dormir bien puede tener consecuencias serias en su  
desarrollo y en cómo aprenden y piensan.  
Para considerar que una persona ha dormido bien  
durante la noche, se necesitan tres condiciones funda-  
mentales: que el sueño sea continuo y sin interrupciones  
prolongadas; que la hora de dormir esté en sintonía con  
la rutina del hogar; y que, si la persona se despierta  
durante la noche (lo cual es normal), sea capaz de  
volver a dormirse por sí misma sin dificultad [1].  
En el transcurso de la juventud, el sueño presenta  
variaciones importantes de origen biológico; sin em-  
bargo, los factores conductuales y sociales son los prin-  
cipales responsables de retrasar los horarios de des-  
canso. Una de las consecuencias del insomnio en la  
adolescencia es la afectación del rendimiento escolar y  
del comportamiento [2].  
Figura 2. Representación de la somnolencia infantil  
Fuente: [5]  
El tratamiento del insomnio varía según su origen.  
Si el insomnio es provocado por afecciones como el  
asma, las alergias, la apnea obstructiva del sueño o  
el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactivi-  
dad (TDAH), abordar el problema subyacente puede  
mejorar la calidad del sueño. En los casos en que la  
ansiedad o la depresión influyen en el descanso de un  
adolescente, los especialistas pueden sugerir terapia  
psicológica o atención psiquiátrica. Una de las estrate-  
gias más efectivas para tratar el insomnio es la terapia  
cognitivo-conductual, que puede ser útil incluso cuando  
la causa exacta no está clara. Esta terapia ayuda a  
modificar pensamientos y emociones negativas que in-  
terfieren con el sueño. En muchos casos, simplemente  
adoptar nuevos hábitos y mejorar la rutina nocturna  
puede marcar la diferencia. El uso de somníferos en  
adolescentes es poco frecuente, ya que no existen sufi-  
cientes estudios que respalden su seguridad y eficacia,  
además de que pueden producir efectos secundarios.  
Incluso los suplementos naturales a base de plantas  
Figura 1. Representación de una persona en actitud re-  
flexiva  
Fuente: [3]  
La actitud reflexiva es un componente clave en los  
procesos de metacognición y autoevaluación, funda-  
mentales para el aprendizaje significativo.  
Los factores sociales, biológicos y culturales in- pueden generar consecuencias no deseadas. En algunos  
fluyen en los hábitos de sueño y cumplen un papel casos, los médicos pueden indicar el uso temporal de  
importante en el desarrollo de la memoria y el apren- un medicamento para dormir, como una dosis baja de  
dizaje. Está comprobado que dormir poco puede afec- melatonina. Antes de administrar cualquier fármaco o  
En el camino de la investigación  
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suplemento a un adolescente, es fundamental consultar dificulta la concentración, la memoria y el aprendizaje,  
con un profesional de la salud [6].  
lo que afecta el rendimiento escolar o laboral, además  
de generar irritabilidad y cambios de humor. Debido a  
estas afectaciones y a la alta presencia del problema en  
adolescentes, diversos autores han centrado su atención  
en las causas específicas. En este contexto, Bernárdez  
et al. estudiaron si existe una relación entre el uso  
del teléfono móvil, la ansiedad y el insomnio entre  
estudiantes de secundaria [9].  
El insomnio, o la dificultad para dormir bien, puede  
tener varias causas. A veces se debe al estrés, especial-  
mente si es algo temporal, o a problemas emocionales  
como la ansiedad y la depresión. Cuando el insomnio  
dura mucho tiempo, puede estar relacionado con en-  
fermedades crónicas como el Parkinson, el Alzheimer,  
el asma, la hipertensión, la artritis, el cáncer o la dia-  
betes [7]. También ciertos medicamentos, como los  
antidepresivos o las benzodiacepinas, pueden afectar  
el sueño. El ambiente en el que dormimos también  
influye: demasiada luz, ruidos fuertes o una tempera-  
tura incómoda pueden dificultar el descanso. Además,  
tener malos hábitos antes de dormir, como no seguir  
una rutina adecuada, consumir alcohol, café o tabaco,  
también puede hacer que sea más difícil conciliar el  
sueño. Por último, otros trastornos del sueño, como  
el síndrome de piernas inquietas o la apnea del sueño,  
también pueden ser responsables del insomnio [8].  
Conclusiones  
Esta investigación permite concluir que el insomnio  
tiene un impacto significativo en distintos aspectos de  
la vida de los adolescentes. No solo influye en la salud  
emocional y en la forma en que nos relacionamos con  
los demás, sino que también afecta nuestro bienestar  
general al generar cansancio, irritabilidad y dificulta-  
des para realizar las actividades cotidianas. Asimismo,  
se evidencia que la falta de sueño repercute directa-  
mente en el rendimiento académico. La memoria, la  
concentración y el aprendizaje se ven limitados cuando  
no descansamos adecuadamente, lo que provoca que ta-  
reas sencillas se vuelvan más complejas y que estudiar  
resulte menos efectivo.  
A lo largo del trabajo identificamos que el insomnio  
puede tener múltiples causas: desde factores biológicos  
y emocionales hasta hábitos poco saludables, especial-  
mente el uso excesivo de dispositivos electrónicos antes  
de dormir. Esto demuestra que la calidad del sueño  
depende tanto del funcionamiento del cuerpo como de  
nuestras rutinas diarias.  
Finalmente, comprendimos que existen diversas es-  
trategias que pueden ayudar a mejorar el descanso,  
como mantener horarios regulares, crear un ambiente  
adecuado para dormir y reducir el uso de pantallas  
durante la noche. Adoptar estas prácticas no solo fa-  
vorece un mejor sueño, sino que también contribuye a  
una vida más equilibrada y saludable.  
Figura 3. Adulto experimentando dificultad para conciliar  
el sueño  
Fuente: [7]  
Según la Guía de práctica clínica para el manejo  
del insomnio, uno de los síntomas más comunes es la di-  
ficultad constante para conciliar el sueño. El insomnio  
es un trastorno del sueño que afecta la capacidad de  
una persona para conciliar o mantener el sueño. Puede  
ser provocado por el uso excesivo de pantallas antes de  
Referencia  
dormir o por hábitos irregulares de descanso. Sus efec- [1] G. Pin Arboledas, V. Soto Insuga, M. J. Ju-  
tos pueden ser graves. A nivel físico, el insomnio causa  
fatiga, debilitamiento del sistema inmunológico y un  
aumento del riesgo de enfermedades. A nivel mental,  
rado Luque, C. Fernandez Gomariz, I. Hidalgo Vi-  
cario, A. Lluch Rosello, P. J. Rodríguez Hernández,  
and J. A. Madrid, “Insomnio en niños y ado-  
 
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Juventud y Ciencia Solidaria:  
lescentes. Documento de consenso,” Anales de  
Pediatría, vol. 86, no. 3, pp. 165.e1–165.e11, Mar.  
2017. [Online]. Available: http://www.analesde  
[6] E. P. Ben-Joseph and M. E. e. s. a. e.  
u. p. nueva, “El insomnio en los adoles-  
centes: Qué deben saber los padres (para  
Padres),” 2024. [Online]. Available: https:  
[2] G. P. Arboledas, M. M. Safort, and L. M.  
Marabotto, “El insomnio del adolescente,” sema,  
p. 30, 2013.  
[7]  
Rodríguez, “Un estudio relaciona el insom-  
nio con factores que provocan el Alzheimer,”  
Jan. 2020, section: ciencia. [Online]. Available:  
[3] B. Espada, “¿Cómo combatir los proble-  
mas de insomnio en la adolescencia?” Apr.  
2022,  
section:  
Bebés.  
[Online].  
Available:  
[8] E. Iáñez, “Causas del insomnio  
y
su im-  
[4] M. J. González Pueyo et al., “El impacto del insom-  
nio en la población pediátrica tras la pandemia,”  
Revista de Neurología, 2022.  
pacto en la salud,” 2019. [Online]. Available:  
[9] T. Bernárdez-Vázquez et al., “Uso del teléfono  
móvil, ansiedad e insomnio en estudiantes de secun-  
daria,” Journal of Sleep Research (ed. esp), 2021.  
[5] D. Astudillo, “Insomnio infantil: ¿qué lo produce  
y cómo abordarlo?” 2024. [Online]. Available: