En el camino de la investigación
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suplemento a un adolescente, es fundamental consultar dificulta la concentración, la memoria y el aprendizaje,
con un profesional de la salud [6].
lo que afecta el rendimiento escolar o laboral, además
de generar irritabilidad y cambios de humor. Debido a
estas afectaciones y a la alta presencia del problema en
adolescentes, diversos autores han centrado su atención
en las causas específicas. En este contexto, Bernárdez
et al. estudiaron si existe una relación entre el uso
del teléfono móvil, la ansiedad y el insomnio entre
estudiantes de secundaria [9].
El insomnio, o la dificultad para dormir bien, puede
tener varias causas. A veces se debe al estrés, especial-
mente si es algo temporal, o a problemas emocionales
como la ansiedad y la depresión. Cuando el insomnio
dura mucho tiempo, puede estar relacionado con en-
fermedades crónicas como el Parkinson, el Alzheimer,
el asma, la hipertensión, la artritis, el cáncer o la dia-
betes [7]. También ciertos medicamentos, como los
antidepresivos o las benzodiacepinas, pueden afectar
el sueño. El ambiente en el que dormimos también
influye: demasiada luz, ruidos fuertes o una tempera-
tura incómoda pueden dificultar el descanso. Además,
tener malos hábitos antes de dormir, como no seguir
una rutina adecuada, consumir alcohol, café o tabaco,
también puede hacer que sea más difícil conciliar el
sueño. Por último, otros trastornos del sueño, como
el síndrome de piernas inquietas o la apnea del sueño,
también pueden ser responsables del insomnio [8].
Conclusiones
Esta investigación permite concluir que el insomnio
tiene un impacto significativo en distintos aspectos de
la vida de los adolescentes. No solo influye en la salud
emocional y en la forma en que nos relacionamos con
los demás, sino que también afecta nuestro bienestar
general al generar cansancio, irritabilidad y dificulta-
des para realizar las actividades cotidianas. Asimismo,
se evidencia que la falta de sueño repercute directa-
mente en el rendimiento académico. La memoria, la
concentración y el aprendizaje se ven limitados cuando
no descansamos adecuadamente, lo que provoca que ta-
reas sencillas se vuelvan más complejas y que estudiar
resulte menos efectivo.
A lo largo del trabajo identificamos que el insomnio
puede tener múltiples causas: desde factores biológicos
y emocionales hasta hábitos poco saludables, especial-
mente el uso excesivo de dispositivos electrónicos antes
de dormir. Esto demuestra que la calidad del sueño
depende tanto del funcionamiento del cuerpo como de
nuestras rutinas diarias.
Finalmente, comprendimos que existen diversas es-
trategias que pueden ayudar a mejorar el descanso,
como mantener horarios regulares, crear un ambiente
adecuado para dormir y reducir el uso de pantallas
durante la noche. Adoptar estas prácticas no solo fa-
vorece un mejor sueño, sino que también contribuye a
una vida más equilibrada y saludable.
Figura 3. Adulto experimentando dificultad para conciliar
el sueño
Según la Guía de práctica clínica para el manejo
del insomnio, uno de los síntomas más comunes es la di-
ficultad constante para conciliar el sueño. El insomnio
es un trastorno del sueño que afecta la capacidad de
una persona para conciliar o mantener el sueño. Puede
ser provocado por el uso excesivo de pantallas antes de
Referencia
dormir o por hábitos irregulares de descanso. Sus efec- [1] G. Pin Arboledas, V. Soto Insuga, M. J. Ju-
tos pueden ser graves. A nivel físico, el insomnio causa
fatiga, debilitamiento del sistema inmunológico y un
aumento del riesgo de enfermedades. A nivel mental,
rado Luque, C. Fernandez Gomariz, I. Hidalgo Vi-
cario, A. Lluch Rosello, P. J. Rodríguez Hernández,
and J. A. Madrid, “Insomnio en niños y ado-