REVISTA
JUVENTUD
Y
CIENCIA
SOLIDARIA:
En
el
camino
de
la
investigación
La
importancia
de
la
actividad
física
en
los
adolescentes
Bianca
Valentina
Bravo
Saa,
Angélica
Mercedes
Palacios
Mogrovejo,
Karen
Mayeli
Lema
Marca
y
Johnny
Alexander
González
García
Mi
nombre
es
Bianca
Valentina
Bravo
Saa
,
tengo
15
años
y
estudio
en
décimo
año
de
Educación
Básica
en
la
Unidad
Educativa
La
Salle
de
Azogues.
Me
gusta
el
arte
y
mi
materia
favorita
es
Química.
Aspiro
a
formarme
profesionalmente
en
música
y
enseñar
canto.
También
practico
danza,
soy
catequista,
participo
en
el
coro
institucional
y
formo
parte
de
la
Pastoral
Juvenil
Vocacional.
Mi
nombre
es
Angélica
Mercedes
Palacios
Mogrovejo
,
tengo
15
años
y
estudio
en
décimo
año
de
Educación
Básica
en
la
Unidad
Educativa
La
Salle
de
Azogues.
Me
gusta
dibujar,
escuchar
música
y
compartir
con
mis
amigos.
En
el
futuro
quisiera
estudiar
Pedagogía
de
los
Idiomas.
Mi
nombre
es
Karen
Mayeli
Lema
Marca
,
tengo
15
años
y
estudio
en
décimo
año
de
Educación
Básica
en
la
Unidad
Educativa
La
Salle.
Me
gusta
escuchar
música,
compartir
con
mis
amigos,
nadar
y
practicar
baloncesto.
Aspiro
a
continuar
mis
estudios
universitarios
y
formarme
en
Cardiología.
Mi
nombre
es
Johnny
Alexander
González
García
,
tengo
14
años
y
estudio
en
décimo
año
de
Educación
Básica
en
la
Unidad
Educativa
La
Salle
de
Azogues.
Me
gusta
compartir
con
mis
amigos
y
practicar
baloncesto.
Resumen
El
aumento
del
sedentarismo
y
el
sobrepeso
en
jóvenes
es
una
problemática
que
se
ha
incrementado
en
los
últimos
años
debido
a
los
avances
tecnológicos,
los
cuales
han
desplazado
la
actividad
física
del
día
a
día
de
los
adolescentes
para
reemplazarla
por
actividades
sedentarias,
principalmente
por
el
uso
excesivo
de
las
48
En
el
camino
de
la
investigación
49
redes
sociales.
El
objetivo
de
nuestra
investigación
fue
analizar
cómo
influye
la
actividad
física
en
el
desa-
rrollo
corporal
de
los
jóvenes;
por
ello,
este
proyecto
proporciona
información
relacionada
con
el
ejercicio
en
adolescentes
de
14
a
15
años.
Este
estudio
fue
re-
alizado
a
estudiantes
de
décimo
de
básica
superior
a
través
de
una
encuesta
con
interrogantes
cuantitativas,
cuyos
resultados
se
analizaron
en
gráficos
circulares.
Los
datos
indican
que
los
jóvenes
encuestados
están
comprometidos
con
la
actividad
física,
pues
realizan
ejercicio
muy
frecuentemente,
siendo
esta
una
parte
im-
portante
de
su
rutina.
Sin
embargo,
se
necesita
mejorar
otros
hábitos,
como
las
horas
de
descanso
y
el
tiempo
en
el
que
permanecen
sentados,
para
complementarlos
con
el
ejercicio
y
que
de
esa
manera
exista
un
equili-
brio
que
favorezca
una
vida
saludable
y
un
desarrollo
corporal
óptimo.
Para
comprender
el
alcance
de
esta
problemática,
nos
planteamos
en
qué
medida
la
falta
de
actividad
física
influye
en
el
desarrollo
corporal
de
estudiantes
de
en-
tre
14
y
15
años.
Elegimos
este
tema
porque
durante
la
adolescencia
se
desarrollan
hábitos
que
influyen
en
la
salud
física
y
mental
a
lo
largo
de
toda
la
vida.
Además,
la
actividad
física
también
ayuda
en
otros
ámbitos
esenciales
para
nuestra
edad,
como
el
manejo
de
las
emociones.
El
problema
que
vamos
a
investigar
es
que
en
los
últi-
mos
años
ha
incrementado
el
sobrepeso
en
los
jóvenes,
quienes
le
dan
más
importancia
a
otras
actividades,
como
utilizar
redes
sociales,
antes
que
practicar
algún
deporte
o
hacer
ejercicio.
Ante
esta
situación,
nue-
stro
objetivo
general
es
analizar
cómo
influye
la
falta
de
actividad
física
en
el
desarrollo
corporal
de
los
es-
tudiantes
de
entre
14
y
15
años.
Para
lograrlo,
nos
planteamos
como
objetivos
específicos
indagar
las
ra-
zones
por
las
que
el
estudiante
hace
poca
actividad
física
y,
del
mismo
modo,
enumerar
las
consecuencias
de
esta
falta
de
ejercicio.
Palabras
clave:
actividad
física,
hábitos
saludables,
bienestar,
salud,
sedentarismo
Explicación
del
tema
La
etapa
de
la
educación
superior
representa
mu-
cho
más
que
la
simple
adquisición
de
conocimientos
académicos;
es
un
período
de
transformación
personal
en
el
que
los
estudiantes
enfrentan
múltiples
retos
que
moldean
su
presente
y
futuro.
La
exigencia
constante,
la
competencia,
las
responsabilidades
académicas
y
la
presión
por
cumplir
expectativas
pueden
influir
sig-
nificativamente
en
los
hábitos
de
vida
de
los
jóvenes.
En
este
contexto,
pueden
desarrollarse
conductas
que
afectan
tanto
la
salud
física
como
la
mental.
Como
señalan
Rangel-Ledezma
et
al.,
la
educación
superior
reúne
competitividad,
actividades
académicas
y
ex-
pectativas
sobre
el
futuro,
condiciones
que
pueden
propiciar
hábitos
perjudiciales
para
la
salud
física
y
mental
[1].
El
sobrepeso
y
la
obesidad
en
adolescentes
repre-
sentan
un
problema
relevante
de
salud
pública
debido
a
su
elevada
frecuencia
y
a
las
consecuencias
nega-
tivas
que
generan
en
el
bienestar
físico,
psicológico
y
social
[2].
Ante
esta
situación,
se
plantea
la
imple-
mentación
de
estrategias
enfocadas
en
la
promoción
de
hábitos
saludables.
El
propósito
del
estudio
es
diseñar
un
programa
dirigido
tanto
a
adolescentes
como
a
sus
padres,
con
el
objetivo
de
mejorar
el
índice
de
masa
corporal
(IMC)
mediante
modificaciones
en
el
estilo
de
vida
antes
y
después
de
la
aplicación
de
la
intervención.
Este
tipo
de
programas
no
se
limita
únicamente
a
la
reducción
de
peso,
sino
que
también
promueve
la
adopción
de
una
alimentación
equilibrada
y
el
incremento
de
la
actividad
física
[2].
La
importancia
de
abordar
esta
problemática
ra-
dica
en
el
aumento
de
casos
de
obesidad
durante
la
adolescencia,
lo
cual
puede
afectar
no
solo
la
salud
física,
sino
también
la
percepción
personal
y
el
bienes-
tar
emocional
de
los
jóvenes.
En
este
sentido,
la
promo-
ción
de
hábitos
saludables
se
considera
una
alternativa
adecuada
para
mejorar
su
calidad
de
vida.
Asimismo,
la
participación
de
los
padres
es
un
ele-
mento
clave,
ya
que
tienen
una
influencia
significativa
en
los
hábitos
y
conductas
de
los
adolescentes
dentro
del
entorno
familiar.
Su
involucramiento
favorece
la
adopción
de
cambios
sostenibles
en
el
tiempo,
lo
que
contribuye
no
solo
a
mejorar
el
IMC,
sino
también
a
evaluar
el
bienestar
general
y
el
desarrollo
de
estilos
de
vida
saludables
[2].
Las
actividades
físicas
son
un
componente
esencial
en
la
vida
humana
y
están
presentes
en
la
mayoría
de
50
Juventud
y
Ciencia
Solidaria
las
acciones
cotidianas.
El
ejercicio
físico,
ya
sea
como
entrenamiento
o
como
práctica
para
mantener
la
salud,
es
fundamental
para
prevenir
enfermedades
no
trans-
misibles
y
reducir
el
riesgo
de
otros
padecimientos
[3].
No
solo
se
realiza
actividad
corporal
cuando
se
hace
ejercicio
o
se
practica
algún
deporte;
la
activi-
dad
física
forma
parte
del
día
a
día
y
está
presente
en
acciones
básicas
como
caminar
o
hacer
las
tareas
del
hogar.
El
ejercicio
debería
considerarse
un
hábito
básico
para
la
salud
y
no
solo
un
pasatiempo
o
una
actividad
estética,
pues
ayuda
a
mantener
el
bienestar
integral.
El
movimiento
corporal
no
es
opcional,
sino
una
necesidad
de
la
mente
y
del
cuerpo,
al
igual
que
alimentarse,
hidratarse
y
descansar.
Esta
investigación
se
desarrolló
bajo
un
enfoque
cuantitativo,
pues
los
datos
se
recolectaron
mediante
una
encuesta
aplicada
a
adolescentes.
Posteriormente,
la
información
fue
analizada
estadísticamente
y
repre-
sentada
en
gráficos
circulares,
lo
que
permitió
visua-
lizar
con
claridad
las
respuestas
y
facilitar
su
inter-
pretación.
La
población
del
estudio
estuvo
confor-
mada
por
estudiantes
de
décimo
de
básica
superior
de
la
Unidad
Educativa
La
Salle
Azogues,
quienes
res-
pondieron
un
cuestionario
sobre
la
actividad
física
en
jóvenes
de
14
a
15
años.
Los
datos
obtenidos
muestran
información
rele-
vante
sobre
los
hábitos
de
actividad
física,
sedentarismo
y
descanso
en
los
estudiantes,
los
cuales
están
direc-
tamente
relacionados
con
el
aumento
del
sobrepeso
en
los
jóvenes
y
la
formación
de
hábitos
durante
la
adolescencia.
Figura
1.
Distribución
de
la
cantidad
de
días
en
los
que
el
estudiante
realiza
actividad
física
Fuente:
Autores
El
primer
gráfico
permite
observar
la
frecuencia
con
la
que
los
estudiantes
practican
actividad
física
a
lo
largo
de
la
semana,
mostrando
cuántos
días
dedican
a
moverse
y
mantener
un
estilo
de
vida
activo.
En
primer
lugar,
se
observa
que
el
80%
de
los
estu-
diantes
realiza
actividad
física
cinco
días
a
la
semana
o
más
y
el
20%
restante
realiza
actividad
física
entre
tres
y
cuatro
días
a
la
semana.
Este
resultado
es
positivo,
ya
que
indica
que
todos
mantienen
un
nivel
frecuente
de
actividad
y
muestran
compromiso
con
su
salud.
Figura
2.
Distribución
de
las
horas
diarias
en
las
que
el
estudiante
permanece
sentado,
considerando
pantallas
y
tareas
Fuente:
Autores
Los
datos
recopilados
representan
el
tiempo
diario
que
los
estudiantes
permanecen
sentados,
ya
sea
por
el
uso
de
pantallas,
la
realización
de
tareas
u
otras
actividades
sedentarias,
lo
cual
ayuda
a
analizar
y
comprender
mejor
sus
hábitos
cotidianos.
Los
resultados
reflejan
una
situación
preocupante.
Aunque
un
40%
de
los
encuestados
pasa
entre
una
y
dos
horas
al
día
sentado,
otro
40%
permanece
en
esta
posi-
ción
entre
cinco
y
seis
horas
diarias
y
el
20%
restante
presenta
un
estilo
de
vida
altamente
sedentario.
Estos
hallazgos
evidencian
que
una
parte
considerable
de
los
estudiantes
dedica
mucho
tiempo
al
uso
de
redes
sociales,
pantallas
o
deberes,
priorizando
conductas
sedentarias
por
encima
del
ejercicio
físico.
Figura
3.
Distribución
de
las
horas
de
sueño
de
los
estu-
diantes
Fuente:
Autores
En
el
camino
de
la
investigación
51
Los
datos
sobre
el
descanso
muestran
hábitos
poco
saludables
entre
los
encuestados.
El
60%
de
los
es-
tudiantes
duerme
entre
seis
y
siete
horas,
un
tiempo
inferior
al
recomendado
para
su
edad,
mientras
que
un
20%
duerme
menos
de
seis
horas.
Solo
el
20%
restante
duerme
entre
ocho
y
nueve
horas,
rango
adecuado
para
un
desarrollo
óptimo.
Estos
resultados
sugieren
que
mu-
chos
jóvenes
no
descansan
lo
suficiente,
posiblemente
debido
al
uso
excesivo
de
dispositivos
electrónicos
y
redes
sociales
durante
la
noche.
Conclusiones
A
partir
de
los
resultados
obtenidos,
se
observa
que
el
grupo
de
estudiantes
evaluados
tiene
hábitos
varia-
dos.
Aunque
una
parte
del
grupo
pasa
varias
horas
al
día
sentado,
todos
los
encuestados
realizan
actividad
física
frecuentemente,
lo
cual
es
un
aspecto
positivo.
Sin
embargo,
los
datos
muestran
que
la
mayoría
no
duerme
las
horas
recomendadas,
lo
que
puede
afectar
su
bienestar
general.
Esto
indica
que,
aunque
exista
una
buena
relación
con
la
actividad
física,
es
necesario
mejorar
los
hábitos
de
sueño
y
reducir
el
tiempo
en
el
que
permanecen
sentados,
logrando
un
equilibrio
integral
para
llevar
una
vida
más
saludable.
Agradecimiento
Agradecemos
al
licenciado
Cristian
Aguilar
por
sus
enseñanzas,
orientación
y
paciencia
durante
la
reali-
zación
de
este
trabajo.
De
igual
manera,
expresamos
nuestro
agradecimiento
a
nuestros
compañeros
de
aula,
cuyo
valioso
apoyo
hizo
posible
completar
la
encuesta
preparada
por
el
equipo.
Referencia
[1]
Y.
S.
Rangel-Ledezma,
L.
C.
Palma
Gardea,
M.
Conchas
Ramírez,
and
P.
Franco
Díaz,
“El
cuidado
de
la
salud
física
en
estudiantes
de
edu-
cación
superior,”
Psicumex
,
vol.
15,
p.
e753,
2025,
epub
08
de
agosto
de
2025.
[Online].
Available:
https://doi.org/10.36793/psicumex.v15i1.753
[2]
V.
Chávez-Montes
de
Oca,
S.
Lerma
Par-
tida,
F.
Luna
Vázquez,
B.
Carrasco-Ponce,
and
P.
Jiménez
Rivera,
“Efectos
sobre
el
imc
de
un
programa
de
promoción
de
hábitos
saludables
para
adolescentes
y
sus
padres,”
Revista
Sobre
la
Infancia
y
la
Adolescencia
,
no.
15,
pp.
58–69,
2018.
[Online].
Available:
https://doi.org/10.4995/reinad.2018.7516
[3]
C.
A.
Paredes
Echeverría
and
J.
P.
Echever-
ría
Caranqui,
“Programa
de
actividades
físicas
y
condiciones
de
salud
de
estudiantes
de
primero
de
bachillerato
en
una
unidad
educativa
en
ecuador
2024,”
Revista
InveCom
,
vol.
5,
no.
4,
p.
e504095,
2025,
epub
12
de
junio
de
2025.
[Online].
Available:
https://doi.org/10.5281/zenodo.14977749