Edición N°20 – Artículo 19

El uso de animales en la industria cosmética

The use of animals in the cosmetic industry

Autora: Danna Rafaela Rivera Pesántez (Unidad Educativa Particular Hermano Miguel de La Salle)

Resumen

Si bien existen leyes que regulan el uso de animales en experimentación, el testeo animal continúa siendo una práctica vigente. Uno de los ámbitos en los que se utiliza con mayor frecuencia es el de los cosméticos, especialmente en productos de higiene y belleza.

El testeo en animales se consolidó en 1933 a raíz de un caso de ceguera provocado por un producto cosmético, hecho que alertó a la Food and Drug Administration (FDA). A partir de este suceso, la institución exigió la realización de pruebas de toxicidad antes de la comercialización de los productos. Posteriormente, en 1944, John Draize desarrolló pruebas de toxicidad en conejos, entre las que se encuentran la prueba de irritación ocular aguda y la prueba de irritación cutánea aguda.

Durante muchos años, esta práctica se mantuvo sin cambios significativos, hasta que en 1959 William Russell y Rex Burch publicaron el Principio de las 3Rs, el cual se basa en tres conceptos fundamentales: reemplazo, reducción y refinamiento. No obstante, este enfoque no fue considerado de manera amplia sino hasta décadas recientes, cuando algunos gobiernos comenzaron a aplicarlo y a respaldarlo dentro de sus marcos normativos. El testeo animal es considerado por diversos sectores como una forma de maltrato, ya que pone en riesgo la vida de los animales debido a la exposición a sustancias químicas, además del sufrimiento y el estrés que estos procedimientos les generan. En la actualidad, se han promulgado leyes a favor de la protección animal; entre ellas, el Proyecto de Ley Orgánica de Bienestar Animal (LOBA) en Ecuador, que busca generar conciencia sobre los derechos de los animales al reconocerlos como seres sintientes. Asimismo, en el Reino Unido, la Ley de Animales (Procedimientos Científicos) de 1986 (ASPA) regula el uso de animales en procedimientos científicos cuando estos puedan causar dolor, sufrimiento o daño duradero.

Sin embargo, existen prácticas que aún son consideradas poco relevantes por ciertos sectores en el testeo animal, especialmente cuando se priorizan los beneficios económicos. A pesar de ello, millones de personas en todo el mundo se oponen a esta práctica y cuestionan su legitimidad ética.

Palabras clave: Testeo en animales, cosméticos, FDA, maltrato animal, estrés, sufrimiento.

Abstract

Although laws exist to regulate the use of animals in experimentation, animal testing remains a current practice. One of the fields where it is most frequently utilized is cosmetics, particularly in hygiene and beauty products. Animal testing became established in 1933 following a case of blindness caused by a cosmetic product, an event that alerted the Food and Drug Administration (FDA). Following this incident, the institution mandated toxicity testing before products could be marketed. Subsequently, in 1944, John Draize developed toxicity tests on rabbits, including the acute eye irritation test and the acute skin irritation test.

For many years, this practice remained without significant changes until 1959, when William Russell and Rex Burch published the 3Rs Principle, based on three fundamental concepts: replacement, reduction, and refinement. However, this approach was not widely considered until recent decades, when some governments began to apply and support it within their regulatory frameworks. Animal testing is considered by various sectors as a form of mistreatment, as it endangers animal lives through exposure to chemical substances, in addition to the suffering and stress these procedures generate. Currently, laws favoring animal protection have been enacted; among them is the Organic Law on Animal Welfare (LOBA) in Ecuador, which seeks to raise awareness about animal rights by recognizing them as sentient beings. Similarly, in the United Kingdom, the Animals (Scientific Procedures) Act 1986 (ASPA) regulates the use of animals in scientific procedures when they may cause pain, suffering, or lasting harm.

Nevertheless, certain practices are still considered of little relevance by some sectors in animal testing, especially when economic benefits are prioritized. Despite this, millions of people worldwide oppose this practice and question its ethical legitimacy.

Keywords: Animal testing, cosmetics, FDA, animal mistreatment, stress, suffering.

×

Make an appointment and we’ll contact you.